El MIR: la ética revolucionaria del militante y la ausencia del partido

La práctica de las fuerzas revolucionarias que trabajan con la clase trabajadora y las fuerzas populares, busca cambiar las estructuras ideológicas, socio económicas y las prácticas del capitalismo. Para hacerlo justamente deben ejemplificar con una nueva actuación, impresa por valores como la honradez, la responsabilidad, la solidaridad, la austeridad.

Miguel, Luciano Bautista y esa generación rebelde que condujo al MIR, entendió desde la realidad concreta, que la ética revolucionaria es una práctica humanista de los sujetos políticos que están comprometidos en la teoría y la acción con la justicia social, con el cambio de la sociedad capitalista, con el socialismo. Dejando de lado las posiciones individuales o ajenas a los valores de un revolucionario consciente.  

Este 15 de agosto un nuevo aniversario del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, nos encuentra alejado de lo que fuera el partido y su disciplina consciente. Asistimos a tristes espectáculos de descalificaciones, de ataques personales, de la utilización para fines ajenos al MIR. La realidad subjetiva es que no existe el órgano partidario, aún están pendiente las tareas de reorganizar y de rearticular el partido. Se hace necesario la autocritica tomando como referente los ejemplos de nuestros compañeros, que levantaron las banderas rojinegras. La ética en la política, es la actitud, la práctica de los representantes o dirigentes del pueblo de acuerdo a determinados valores morales frente a situaciones concretas del quehacer público. La práctica de las fuerzas revolucionarias que trabajan con la clase trabajadora y las fuerzas populares, busca cambiar las estructuras ideológicas, socio económicas y las prácticas del capitalismo. Para hacerlo justamente deben ejemplificar con una nueva actuación, impresa por valores como la honradez, la responsabilidad, la solidaridad, la austeridad.

Jamás se debe perder de vista la importancia de la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. En los 70 el MIR tenía una vinculación del día a día con el pueblo, estaba presente en los territorios y con una identidad marcada de la lucha de clase.  El discurso tenia una manifiesta coherencia con la realidad. Nuestros compañeros tenían la fundamental virtud del dirigente revolucionario/a, que es su coherencia y su ética en el actuar. Miguel Enríquez procedía como pensaba. Así lo dejó plasmado en ese último combate del 5 de octubre, ese día a pesar de las desfavorables condiciones y la superioridad del enemigo, no dudo un segundo en asumir la responsabilidad de un revolucionario.

Luciano Cruz en su trabajo militante impulsando la organización del pueblo, tenía presente que en una verdadera revolución no es suficiente profundizar las transformaciones económicas y políticas, si no se va acompañada de una nueva moral, de una nueva subjetividad, del desarrollo de la conciencia donde se construyen nuevos valores acordes a una sociedad basada en la cooperación y el trabajo común. Esta coherencia no era una pose, ni respondía a una vocación de sacrificio en sí mismo. Por el contrario, esa conducta sacaba del “más allá” una ética centrada en la igualdad, en la felicidad colectiva como objetivo de vida, en una conciencia profundamente humana que buscaba acercarse a lo mejor de lo humano.

El MIR en sus inicios centro su mirada en la revolución cubana, de ahí tomaría los ejemplos y la coherencia del Che. Es necesario “Conocer nuestras flaquezas para liquidarlas y adquirir más fuerza”. Es de revolucionarios/ as asumir con honestidad los propios errores. Desprenderse de vanidades, asumir las consecuencias de los propios actos y ofrecer la propia experiencia para poder reflexionar colectivamente frente a los desafíos y dificultades de la construcción política.

Hoy la ausencia de la militancia concreta del mirismo, ha derivado en aventuras personales de ex militantes que se reúnen y tomas el nombre del MIR y desde el imaginario, se auto designan como DNP, Coordinadora, Secretariado sin un trabajo real de base, mas bien voluntarismo, afanes de figuración de índole personal y otros casos una mera acción testimonial. En la gran mayoría existen sinceras intenciones de los compañeros, en  construir el partido de los trabajadores y tomar el legado vigente del MIR.

Radio TV Liberación Miguel Enríquez es un espacio que les pertenece a todo el mirismo, una herramienta de difusión revolucionaria, comprometida con nuestra historia revolucionaria e internacionalista. No debemos perder de vista que el imperialismo, no sólo producen mercancías y ganancias, producen una subjetividad acorde a sus propios valores que se expresan en el aislamiento, el individualismo, la inestabilidad y la inconstancia, la hipocresía. En estos días hemos visto el actual violento de la policía chilena, en contra de los estudiantes secundarios, justamente esa juventud es la arcilla que se esta moldeando con valores y principios. De ahí que este gobierno de derecha busque criminalizar su lucha social, ante la indiferencia de la gente sumida en el individualismo y la sociedad de consumo. “La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud, en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera.” Che.

En la presentación del libro “A construir la Revolución Chilena” que recoge algunos elementos de la tesis político-militar de 1967 del MIR. Documentos que no son patrimonios exclusivos de ningún grupo u organización.  La ceremonia de lanzamiento en la víspera del 54° aniversario del MIR, fue interrumpida para funar al autor del libro, la acción no se podría cuestionar en su legitimidad como denuncia. Esto acontece justamente ante la ausencia del partido y los protocolos internos establecidos en los Estatutos que regulaban la vida partidaria del militante. Esta situación que nos debería avergonzar a todos los miristas, es aprovechada por personajes para desacreditar al MIR, personajes que se atribuyen la exclusiva condición de revolucionarios y que no aportan a la unidad de la izquierda. A no confundirse toda denuncia debe ser acompañada de las pruebas y son a titulo personal y no corresponde traspasar responsabilidades al MIR. Muy diferente seria la situación y el actuar de existir los órganos partidarios que todos conocimos y respetamos disciplinadamente, Hoy no hay esa ética militante consciente revolucionaria.

 Van Schouwen al cumplirse un año de la muerte de Luciano Cruz señalaba que sólo al calor de las luchas sociales y entre las relaciones entre militantes se podían superar “las condiciones que hacen nacer el egoísmo…una relación que se construye para subvertir este mundo y para liberar a una humanidad humillada, pisoteada, a una sociedad marchita…Bautista establece ese sentido de la ética revolucionaria.

“…Estamos hablando de una relación revolucionaria que recoge la realidad, que recoge la práctica concreta, la plasma en idea, la plasma en actividad revolucionaria y la proyecta en programa, en líneas políticas, en objetivos de lucha, en organización, en método de combate.”

“Y esa herencia…entrega herramientas, instrumentos,,, esa herencia compañeros y compañeras, ¡a reivindicarla y a defenderla con la frente muy alta!…Por eso los llamamos a aumentar la cuota de entrega y de sacrificios para hacer la revolución una profesión cotidiana. Es una herencia a la cual ustedes no pueden renunciar…Y cuando alguna vez les flaqueen las fuerzas, cuando no se sientan seguros, cuando tengan dudas denle una mirada…Y cuando les flaqueen aún más las fuerzas ¡recuerden a Luciano!

¡Recuerden esa figura generosa, combativa, audaz, inteligente y bondadosa! ¡Vean en Luciano estas cosas”

Los ex militantes del MIR tenemos una responsabilidad histórica, dejando de lado esa cultura de la derrota que nos impusieron o bien permitimos. Serán estas nuevas generaciones rebeldes las que tomarán las banderas del partido, las que darán conducción revolucionaria a la lucha de clases.

15 de agosto de 2019

¡¡¡ Atención Atención!!!

Radio TV Liberación Miguel Enríquez

Desde algún lugar de Chile   

¡Con todas las fuerzas de la historia a sumarnos con organización y lucha!

A la Protesta Nacional del 5 de septiembre convocada por Unida Social.


https://www.youtube.com/watch?v=sKUluWLrrns&t=2s

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Venezuela: Las Líneas de Pinto

Radio TV Liberación Miguel Enríquez comparte la columna política del Cro. José Tomás Pinto

Al Rojo Vivo

Sentimos la preocupación de un pueblo que viene haciendo de tripas-corazones para poder subsistir dentro del marco de esta guerra económica financiera con un bloqueo bestial por parte de un imperio que sólo busca apoderarse de nuestros recursos naturales. Muchos dirán que es un discurso gastado, muy pocos han logrado explicar la situación por carecer de formación político-ideologica.

Nos dedicamos al tareísmo vacío sin ninguna explicación teórica, hablamos de Socialismo sin haber construido el Partido
revolucionario que nos serviría de guía como intelectual colectivo para lograr construir un modelo de sociedad que destruya las estructuras del viejo Estado burgués.

Creemos que con consignas y lugares comunes podemos avanzar, pero sin conceptualizar la táctica y estrategia a seguir las estructuras continúan fabricando individualidades
aferradas al pensamiento burgués.

Basta ver a funcionarios “preñados de buenas intenciones”, pero amarrados a ese Estado que “buscan destruir”. Por ningún lado se observa la humildad característica del revolucionario.

Los aires de la burocracia y de la adulación los ciegan al punto de creerse seres providenciales puestos allí por su “sabiduría” junto a sus aduladores que lo alejan de la realidad subjetiva y que sólo su entorno tiene acceso
a él o ella. Para nadie esto puede causar sorpresa si el compañero o compañera es estudioso de los fenómenos que se producen en seres humanos en lo conductual, pero la misma sociedad en la cual vivimos construyen estos
estereotipos para mantener la dominación y el control
de los ciudadanos que se acostumbran al “jefe” como el
omnipotente que todo lo sabe y que debemos seguir.

El proceso de alienación y enajenación del ser siempre
dominará su consciencia al no existir la terapia de choque
que lo haga romper con esa burbuja en la que se encuentra
cercado, por eso la importancia del Partido quien debe librar
una lucha ideológica activa para desterrar de su seno todas
estas conductas incorrectas que mucho daño le hacen al propio pueblo y a la militancia revolucionaria.

Muchos señalarán que esto es pura retórica, pero en el
fondo se niegan a cambiar el mundo. Esto pasa en todo
aquel que no escucha y que niega la dialéctica por falta
de conocimientos.

Encontraremos muchos vicios, errores y fallas, típico de una concepción del mundo que aún no hemos erradicado y que nos negamos a erradicar. Somos utópicos soñadores de una realidad cambiante, no puede existir en nosotros/as apatía ni desmoralización si conocemos bien el camino que debemos atravesar.

El estudio, la formación político-ideológica nos darán la
herramienta para poder derrotar las ideas incorrectas en el seno del Partido. La claridad de las ideas nos hará libres y
consecuentes en esta lucha desigual, pero seguros estamos
del triunfo.

Venceremos.

¡Leales siempre, traidores nunca!

MANIFIESTO DE CARACAS POR LA PAZ, LA SOBERANÍA Y LA PROSPERIDAD DE NUESTRA AMÉRICA

Radio TV Liberación Miguel Enríquez

Nosotros, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Partido Comunista de Venezuela (PCV), Partido Patria para Todos (PPT), Movimiento Electoral del Pueblo(MEP), Movimiento Político Alianza para el Cambio (APC), Organización Renovadora Auténtica (ORA), Unidad Popular Venezolana (UPV), Movimiento Somos Venezuela (MSV), Partido Por la Democracia Social (Podemos), Movimiento Revolucionario Tupamaro (MRT), partidos políticos patriotas, antimperialistas, progresistas, de izquierda y revolucionarios que impulsamos el proceso de revolución bolivariana en la República Bolivariana de Venezuela presentamos, en el marco de la XXV edición del Foro de Sao Paulo, este Manifiesto que recoge nuestras consensuadas valoraciones sobre la coyuntura internacional y regional que plantea exigencias al Foro de Sao Paulo ante el ancestral, desafiante y cada vez más necesario objetivo que tienen sus miembros de lograr un mundo liberado de la dominación capitalista, pleno de paz con justicia social y bienestar colectivo e individual.

CONTEXTO GEOPOLÍTICO MUNDIAL.

La internacionalización del capital se expande en un proceso creciente de monopolización transnacional de la economía mundial, tal cual corresponde al carácter imperialista de la actual fase del capitalismo, en el marco de una complejidad geopolítica marcada por tensiones, conflictos y guerras. Hoy se observa la disputa y crisis de hegemonía de las potencias imperialista norteamericana y europeas, ante el fortalecimiento de un mundo pluripolar y multicéntrico. A esta dinámica geopolítica subyacen yuxtapuestas, por una parte, la resistencia de las clases trabajadoras y, en general, los pueblos que luchan por su emancipación frente a las tramas de opresión, dominación y explotación inherentes al modo de producción capitalista. Por otra, las pugnas inter-imperialistas que a su vez plantean cambios en función de sus respectivos intereses. Por último, potencias emergentes que pujan por obtener una mayor influencia en el ámbito internacional y por el respeto a su soberanía con lo cual contribuyen a frenar las pretensiones imperialistas.

En este contexto, desde el gran capital se replantean las formas de viabilizar el modelo y reestructuran su correlación de fuerzas en función de su mantenimiento. En efecto, a tono con el intento de los sectores más reaccionarios por frenar las luchas de las clases trabajadoras de la ciudad y el campo, el fascismo recobra terreno como una “alternativa” para imponer el neoliberalismo, cuestión a la que no escapa Nuestra América.

En consecuencia, se afronta una crisis civilizatoria que afecta integralmente a la humanidad. Esto responde a la necesidad del capitalismo a recomponerse en un mundo que cada día cobra más conciencia del fracaso de este modelo de acumulación, del desigual e injusto orden internacional, de la explotación consustancial a la política económica al servicio del gran capital transnacional, de los enfrentamientos comerciales y político-militares concebidos para su imposición. Se trata de un mundo que avanza en una creciente comprensión de la necesidad de demandar una transformación revolucionaria.

La nueva dinámica internacional actual denota ya elementos de una correlación de fuerzas distinta. La disputa por la hegemonía global contiene una definición geoestratégica que conlleva al imperialismo estadounidense a adecuar sus planes en función de mantener su supremacía total, incluso apelando al proteccionismo en la guerra comercial contra otras potencias. El afán por mantener su dominación afianza la crisis del modo de producción capitalista, se profundiza con su impronta guerrerista que tiene su máxima expresión en los sucesivos gobiernos estadounidenses y particularmente, en el incremento exponencial del presupuesto militar de la actual administración de Donald Trump.

Al mismo tiempo, el fortalecimiento económico-político del BRICS (a pesar de las posiciones asumidas por el actual gobierno de Brasil), los planes de China con su megaproyecto de la Ruta y la Franja de la Seda, el renacimiento de Rusia como potencia político-militar de alcance planetario y el aún incipiente replanteamiento del sistema económico-financiero mundial, entre otros aspectos, anuncian ya una vorágine de contradicciones económicas y tensiones geopolíticas que inevitablemente impactan a Nuestra América e incluso por momentos la sitúa como su epicentro.
Este entramado de contradicciones antagónicas determina la necesidad que tienen los pueblos de enfrentar al imperialismo, particularmente al norteamericano, en todos los terrenos y utilizando todas las formas de lucha de masas. Igualmente, es necesario acumular la fuerza capaz de contener el avance de sus planes de dominación, sus acciones guerreristas, la recolonización de países y el control de áreas geoestratégicas ricas en materias primas y reservorios energéticos, agua dulce y biodiversidad, rutas estratégicas de comercio y por su importancia para el dominio de los mercados
internacionales.

APROXIMACIÓN AL CONTEXTO GEOPOLÍTICO DEL CONTINENTE.

En América Latina y el Caribe se expresan estas tensiones. Su presente está marcado por un plan diseñado por el imperialismo y ejecutado Casa Blanca orientado a retomar el control del continente. Desde el Golpe de Estado y el sabotaje petrolero de 2002 y 2003 contra el Presidente Hugo Chávez, posteriormente con el derrocamiento del legítimo gobierno de Honduras en 2009, se ha implementado una estrategia para revertir los procesos de cambios progresistas en Latinoamérica y el Caribe que impactan al mundo, lo cual pasa por derrocar a los gobiernos que levantan las banderas de la independencia, ejercen la soberanía en el manejo de sus recursos naturales y defienden la autodeterminación de los pueblos, asumiendo una ruta para el desarrollo en dirección opuesta a los recetarios neoliberales que apuntala Washington.

Sin dudas, la referida estrategia de recolonizar el continente se inscribe en un plan de dominación global que supone evitar la unidad de los pueblos de América Latina y el Caribe impulsada por el Ideario Bolivariano, apropiarse de sus recursos naturales, cerrar los mercados de la región a las potencias emergentes y romper las relaciones económicas, comerciales, políticas, culturales, diplomáticas y militares que hoy se vienen gestando entre Nuestra América y potencias como China, Rusia, Turquía, India e Irán, entre otras.

Sin embargo, lo que más preocupa a las grandes corporaciones transnacionales y sus élites dirigentes es el desafío anti-imperialista y su perspectiva antisistémica que hoy tiene su máxima expresión en los gobiernos progresistas y revolucionarios del continente. Esto explica la virulenta agresión que hoy sufren principalmente Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia. El plan está anunciado, se inspiran en la Doctrina Monroe y exclaman que todas las opciones están sobre la mesa, incluida el uso de la fuerza militar.

La estadounidense “Ley para la Defensa de los derechos Humanos y la Sociedad Civil” de 2014 así como el “Decreto que Declara a Venezuela como una Amenaza Extraordinaria e Inusual a la Seguridad del Estados Unidos” del año 2015, se inscriben en una campaña continental, que luego con Trump se redimensionó reiterando la Doctrina Monroe, para imponer el neoliberalismo y en consecuencia, el saqueo de las riquezas de la región a partir de su balcanización. Esto supone, como ya lo han anunciado desde la Casa Blanca, una amplia gama de mecanismos como invasiones militares, intervenciones “humanitarias”, utilización de mercenarios (proxy war), golpes de Estado (militares, parlamentarios, judiciales), medidas coercitivas unilaterales, magnicidios, entre otras..

En función de tales fines, la implementación de la fuerza militar no está descartada eneste diseño estratégico inscrito en la concepción de la “Guerra No Convencional”. Los planes de guerra se expresan en el fortalecimiento militar de Estados Unidos en Colombia, la adhesión de ese país a la OTAN, la futura reactivación de la Base de Manta e instalación de otra en Islas Galápagos (Ecuador), la proyectada creación de la base aeroespacial estadounidense en Alcántara (Brasil), la concentración de Fuerzas Especiales de Estados Unidos en Puerto Rico, diversos ejercicios militares combinados
de distintos países encabezados por el Pentágono, la pretendida reedición del TIAR y por supuesto, en una retórica plagada de amenazas de agresión militar que son contrarias a los principios fundamentales del Derecho Internacional Público.

El imperialismo estadounidense recuperó la iniciativa injerencista en la región y ha pasado a la ofensiva. Los errores, incongruencias éticas y desviaciones cometidos por los gobiernos revolucionarios o progresistas, partidos de izquierda y movimiento sociales, ha permitido el avance de la política imperialista, razón por la cual el momento requiere una profunda y urgente valoración crítica y autocrítica para extraer las correspondientes enseñanzas y realizar las necesarias rectificaciones. Por consiguiente, se hace imperioso valorar en su justa dimensión su impacto negativo sobre la gestión de gobierno, la soberanía y derechos de los pueblos, lo cual ha creado condiciones para la activación continental de una agresiva campaña intervencionista del imperialismo estadounidense, apoyada en las burguesías locales y las corrientes políticas más reaccionarias. Esto ha ocasionado un sensible cambio en la correlación de fuerzas a lo interno de varios países, generó la subsecuente parálisis de los mecanismos alternativos y solidarios de integración, creó condiciones para el surgimiento de alianzas conservadoras que conciertan decisiones para someter a los pueblos y permitir la presencia de la OTAN en suramérica.

VENEZUELA EN LA GEOPOLÍTICA ACTUAL.

Sin temor a equivocarnos, contra Venezuela se ejecuta un plan integral, multifacético, de guerra no convencional, que pretende consolidar y ampliar a partir de nuestro país una estrategia dirigida a ejercer el control total de la Amazonía y el arco energético andino, convirtiendo a Latinoamérica y el Caribe en retaguardia estratégica del imperialismo estadounidense en su objetivo de mantener la hegemonía mundial.

En efecto, la imposición del proyecto recolonizador norteamericano en Venezuela es imprescindible para la reconquista del sur y la continuación de un plan que tuvo como momentos estelares el Golpe de Estado contra Dilma Rousseff, el revés electoral sufrido por el peronismo en Argentina, la suspensión de Venezuela del MERCOSUR, la judicialización de Luis Ignacio Lula DaSilva, la captura del Gobierno del Ecuador, el retorno del Uribismo a la Casa de Nariño, el ingreso de Colombia a la OTAN, la aplicación del capítulo III de la Ley Helms-Burton contra Cuba y la reciente derrota político-electoral del Farabundo Martí para Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador.

En Venezuela colisionan la imperialista Doctrina Monroe frente al Ideario Bolivariano de unidad latinoamericana-caribeña, el neocolonialismo y la independencia, la sumisión y la dignidad, el neoliberalismo y el progresismo revolucionario, la guerra y la paz. Venezuela es el centro de gravedad de la geopolítica de la América Latina y el Caribe. Sin dudas, el diseño hemisférico estadounidense requiere sepultar la utopía bolivariana evitando la posibilidad del florecimiento a futuro del socialismo. Este es el objetivo confeso expresado por Elliot Abrams ante el Senado de Estados Unidos en 2019.

En efecto, con el afianzamiento de la Revolución Bolivariana emergieron múltiples gobiernos progresistas, a la par que se fortalecieron los movimientos sociales y partidos de izquierda y revolucionarios en el continente. En ese momento surgieron mecanismos de integración regional (ALBA-TCP, PETROCARIBE, UNASUR, CELAC y TELESUR) como pasos hacia la unidad de los pueblos y dique de contención a la política exterior de Estados Unidos. Derrotar la Revolución Bolivariana era imposible sin tomar previamente otros países y cercar la fuerza política pivote de los diversos procesos emancipatorios de la región.

Venezuela es el epicentro de una gran disputa geo-estratégica de los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, en contubernio con las élites dominantes y sus partidos políticos de derecha. El asalto contra el país es el paso más importante para recomponer la hegemonía estadounidense en el continente. Cabe resaltar, que los ataques contra Venezuela son parte de una campaña mucho más agresiva que intenta revertir los cambios impulsados por el Comandante Hugo Chávez Frías pero que se extenderá con ferocidad por el resto de los países atacando a todas las fuerzas patrióticas, democráticas, progresistas, populares, de izquierda y revolucionarias que coincidimos en la lucha antiimperialista, por la liberación nacional, la soberanía, el desarrollo independiente y el socialismo.

La trascendencia de la patria de Bolívar se deriva de su subversivo ejemplo de dignidad, de su irreverencia ante la restauración conservadora en el continente, su indeclinable postura antiimperialista y por supuesto, sus grandes riquezas naturales apetecidas por diversas potencias del mundo. Desde esta perspectiva se implementa un plan para derrocar al Gobierno Bolivariano como primer paso para exterminar al chavismo, demás corrientes antiimperialistas, acabar con sus organizaciones partidistas, golpear a los movimientos sociales y a las expresiones organizadas del Poder Popular, para imponer un gobierno reaccionario al servicio del saqueo de las riquezas nacionales y la liquidación de las conquistas sociales, económicas, políticas y culturales alcanzadas por el pueblo.

En función de preservar el Estado-Nación venezolano, la democracia participativaprotagónica y evitar la guerra civil, en el 2017 el pueblo venezolano eligió de forma libérrima una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) capaz de preservar la paz en el país y con ello, la estabilidad de la región. La ANC como derivación del Poder Originario sintetizó la derrota de la salida violenta implementada contra el gobierno venezolano, asestó un revés al neocolonialismo y por ende, se erige como una institución defensora de la soberanía.

En otras palabras, el asalto contra Venezuela es un ataque contra un proceso político basado en la diversidad de movimientos sociales y partidos políticos que de forma unitaria apuntalan la independencia y propugnan el socialismo. El ataque contra el país es el atentado contra una insurgente concepción democrática que ya tiene en el proceso de construcción del Poder Popular un referente mundial para una nueva forma de hacer política. Se trata de exterminar una subversiva experiencia democrática que se mantiene, pese a los errores y contradicciones, gracias al liderazgo histórico de Hugo Chávez y a un pueblo consciente que ha refrendado la Revolución Bolivariana con 23 victorias en 25 elecciones desarrolladas desde 1998.

Ante esta fortaleza democrática, la política exterior estadounidense y sus aliados utilizan la Secretaría General de la OEA para atentar contra la soberanía, atacar a la Asamblea Nacional Constituyente, fustigar la administración de justicia impartida por el Tribunal Supremo de Justicia, desconocer el Consejo Nacional Electoral cuando los resultados no les favorecen, criticar el Ministerio Público, cuestionar la legitimidad del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro e imponer el bloqueo con el objeto de cambiar la realidad política venezolana.

Ahora, en un nuevo intento por deslegitimar el proceso revolucionario bolivariano y justificar nuevas agresiones, posicionan la matriz de la violación de los DD.HH. por parte del Estado venezolano. En ese sentido, a tono con la política exterior del gobierno estadounidense la Alta Comisionada Michelle Bachelet recientemente elaboró un desequilibrado y nada imparcial informe sobre la materia que deja la mesa servida para aplicar la injerencista “Doctrina de la Responsabilidad de Proteger”, juzgar a altos funcionarios venezolanos ante la Corte Penal Internacional e incluso la posibilidad de implementar la fuerza contra el país.

En otras palabras, desde la derecha se desconocen a las instituciones democráticas de la República Bolivariana de Venezuela, pretenden socavar la independencia de la Nación y por consiguiente, piden que el gobierno de los Estados Unidos con sus tropas invada a la Patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez. Incluso, utilizando el mismo esquema que emplearon en Libia e Irak, diputados venezolanos han aprobado un inconstitucional “estatuto de transición” que no es otra cosa que la liquidación total y absoluta del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, concebido como letra pétrea de nuestro carta magna. Esas fuerzas de derecha buscan convertir a Venezuela en una neo-colonia e implantar una dictadura de corte fascista.

En consecuencia, defender a Venezuela es defender a Nuestra América, evitar una agresión militar en su contra es erradicar la posibilidad de la guerra en el continente. Exigir el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales es preservar la soberanía, la coexistencia pacífica en la región y fortalecer el derecho a la autodeterminación de los pueblos. La victoria de la paz en Venezuela será el triunfo de la soberanía regional ante la pretendida extraterritorialidad de la legislación injerencista estadounidense.

Por las razones expuestas, en criterio de los partidos políticos de la delegación de Venezuela, ante la arremetida imperialista yankee, se impone repensar el FSP, redimensionar su enfoque estratégico, adecuarlo a los nuevos desafíos y relanzar sus planteamientos recogiendo la diversidad de anhelos, propuestas y luchas que inspiran su accionar. Desde esta perspectiva, siendo consecuentes con el carácter unitario del FSP, se hace necesaria la defensa de la Revolución Bolivariana y de los gobiernos antiimperialistas de la región, así como el acompañamiento decidido de las distintas luchas
que libran los pueblos, la clase trabajadora, los partidos políticos y los movimientos sociales que expresen en su accionar los principios y programa anti-imperialista del FSP.

Esto supone la formulación de una agenda de acción común fundada en las legítimas demandas de nuestros pueblos y sus organizaciones, potenciadas por la diplomacia de los pueblos y gobiernos, que debe tener como ejes centrales de su plataforma de lucha los siguientes objetivos:

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS.

Impulsar una nueva correlación de fuerzas en el continente, capaz de conformar un bloque político que preserve los espacios de poder conquistados y derrote la política del imperialismo en América Latina y el Caribe.
Elaborar y poner en marcha un plan de lucha común a escala continental, articulado entre los partidos progresistas, revolucionarios y en general, de izquierda y los movimientos sociales, que tengan como eje las luchas reivindicativas, políticas y culturales de los pueblos, y la solidaridad con la Revolución Bolivariana y con todas las fuerzas en lucha a nivel continental y mundial, en la perspectiva de construir el Frente Antiimperialista Internacional.
Construir consenso en relación a la necesidad de preservar la paz en el continente, tal y como lo decidieron los jefes de Estado en la Cumbre de la CELAC realizada en La Habana (2014), el rechazo a su militarización y por ende, a la presencia de bases militares de la OTAN.
Promover el socialismo como la alternativa de los pueblos ante la crisis general del capitalismo.
Diseñar un plan orientado a obtener victorias político-electorales en los diversos países de Nuestra América.
Ante la arremetida del imperialismo y el uso de la violencia reaccionaria en contra de las conquistas populares y de la clase trabajadora de la ciudad y el campo en la región latinoamericana y caribeña, el FSP reivindica el derecho de los pueblos al empleo de todas las formas de lucha de masas en la defensa de los gobiernos antiimperialistas, su soberanía e integridad territorial.
Promover mecanismos de solidaridad y complementariedad que reimpulsen alternativas de integración regional mediante el intercambio en materia económico-productiva entre los partidos políticos y movimientos sociales del FSP, en articulación con los gobiernos progresistas que coincidan con los objetivos que nos planteamos, para lo cual se propone la creación de una comisión permanente de carácter Económico y Financiero (con sus estatutos y reglamento de funcionamiento) del Foro de Sao Paulo, con sede en Caracas y reuniones trimestrales durante el año 2019 y 2020.
Impulsar la conformación de diversas formas organizativas que promuevan y articulen la solidaridad con Venezuela y con todas las luchas desarrolladas por los pueblos, sus organizaciones políticas y sociales, y gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe.
Apoyar solidariamente el Panafricanismo como mecanismo de lucha contra el imperialismo, el neoliberalismo y como precursor de un mundo pluripolar.
Promover la constitución de un movimiento indígena continental que asuma un enfoque anti-imperialista y levante las banderas contra el neocolonialismo.

PROPUESTA PARA LA AGENDA DEL FSP

En ese orden de ideas, los partidos políticos de la delegación de Venezuela que asisten al FSP proponemos:

1.- Celebrar y respaldar que los partidos miembros del Foro y sus invitados especiales con responsabilidades gubernamentales, organicen una Conferencia Internacional para promover el respeto al derecho internacional, impedir la aplicación de medidas coercitivas unilaterales y coadyuve a neutralizar su pretendido carácter extraterritorial, contrarrestando así los múltiples efectos de la agresión imperialista contra los pueblos y determine aquellas acciones que constituyen delitos de lesa humanidad, que puedan ser denunciados como tales ante las instancias internacionales competentes.
2.- Respaldar de manera decidida la propuesta de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad, capítulo Venezuela, de llevar al mundo la denuncia de las agresiones del imperialismo y el gran capital contra el pueblo bolivariano y se dispone a colaborar como plataforma de apoyo, según lo disponga la Red.
3.- Acoger la propuesta de la “Catedra Permanente Bolívar Vs Monroe” como espacio para el estudio e investigación de la realidad de la región.
4.- Profundizar los esfuerzos de los pueblos y gobiernos, partidos políticos y movimientos sociales del FSP, para sostener y mantener en alto las banderas de la unidad e integración latinoamericana y caribeña, condición necesaria para el desarrollo soberano e independiente de nuestras economías, avanzar en la liberación nacional y abrirle perspectivas ciertas a la construcción del socialismo en nuestro continente; debiendo retomar el rumbo de la cooperación, la solidaridad, la complementariedad y ayuda mutua entre las naciones, a fin de encarar los grandes problemas del desarrollo independiente capaz de superar las condiciones de pobreza y desigualdades propias de la sociedad capitalista dependiente latinoamericana y caribeña; al mismo tiempo que ratificamos la línea de inclusión social, que no solo ha sido desplegada por los gobiernos progresistas del área, sino que es una de las columnas vertebrales de las políticas del movimiento popular del continente.
5.- Impulsar un plan unitario de lucha contra el colonialismo vigente en Nuestra América.
6.- Asumir la unidad en la diversidad de los partidos y movimientos sociales del Foro de Sao paulo como un componente esencial para pasar a la ofensiva y recuperar espacios de gobierno en la región.
7.- Los partidos revolucionarios de Venezuela que participamos de este XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo, asumimos la tarea de trabajar intensamente por la unidad de todas las fuerzas populares y patrióticas, paso decisivo para alcanzar la paz, la soberanía y la prosperidad de nuestros pueblos.

Beatriz Sánchez y el FA “Usted no es na’, no es chicha ni limoná”.

Radio TV Liberación Miguel Enríquez

Beatriz Sánchez digamos las cosas por su nombre: junto a los dirigentes del Frente Amplio son los rabúlas de la política dominante en Chile. Son unos mercenarios que buscan lucrar con la esperanza del pueblo. Hay que decir claramente, hasta el momento de tu aclaratoria declaración en relación a los asuntos internos de Venezuela, se podría otorgar el beneficio de la duda razonable de las buenas intenciones. Bien decía nuestra Violeta, los cielos están plagado de buenas intenciones, mientras en la tierra este Chile limita al centro de la injusticia.

Tu y tus amigos del FA cultivan un conocido discurso oportunista, revestido de un progresismo que enmascara sus propios intereses, donde jamás estarán presentes las demandas estructurales de cambios del sistema económico.
Beatriz Sánchez hay que reconocer tus habilidades comunicacional, para instalar un mensaje feminista al mejor estilo de Michelle Bachelet. Sumado al discurso de la vida buena, que no son otra cosa, que cantos de sirenas.

Intentemos descifrar el enjambre de los hilos que mueven a los progresistas y la centro izquierda reformista, desde la realidad concreta dar una lectura a sus objetivos políticos de administración del capitalismo.

En los últimos meses se han producidos más de un acomodo estratégico de las fuerzas políticas, asimismo hemos asistido a un orquestado escenario de posicionamiento al interior de la mesa nacional del Frente Amplio.

La reciente alianza Unidad por el Cambio compuesta por: Partido Comunista, Partido Progresista, y la Federación Regionalista Verde de los ex DC Jaime Mulet y el cuestionado patriarca de Coquimbo, el DC Pedro Velásquez un conocido anticomunista en la IV Región, una figura conocida en la zona, ya que entre 1992 y 2006 fue el alcalde de la comuna de Coquimbo, y fue destituido por malversación de fondos, y mantener una deuda de $283 millones.

«El Frente Regionalista Verde compuesto por la fusión entre Fuerza Regional y Popular (creado por Jaime Mulet ex presidente de la DC y ex aliado de Adolfo Zaldivar. Fue también presidente del PRI hoy aliado de Piñera). Frente Regional Norte Verde (creado por ex militantes de la Nueva Mayoría), Movimiento Independiente Regional Agrario y Social (creado por la ex DC Alejandra Sepúlveda y los ex PPD Esteban Valenzuela y Aníbal Pérez) y Somos Aysen fundada por el ex RN Antonio Horvath).»
Toda una amplia muestra del travestismo político chileno.

La coalición Unidad para el Cambio desde su bancada de 15 diputados, han logrado instalar un nuevo escenario al interior del FA, estableciendo un acuerdo político y programático, que está inclinando la correlación de fuerzas al interior del Frente Amplio. Los ejes centrales de acuerdo es la plataforma del Buen Vivir, que han impulsado los alcaldes de Recoleta y Valparaíso.
Las próximas elecciones municipales son el botín a repartir entre los denominados sectores progresistas y la centro izquierda.
El Partido Comunista busca capitalizar las demandas sociales, retomar su presencia y conducción política en las movilizaciones. Posicionar a su candidato presidencial a corto plazo, acá Beatriz Sánchez estaría en desventaja ante su escasa base social-política.

Intentemos descifrar el espectro político del Frente Amplio compuesto por:

Revolución Democrática (con ex integrantes de la Concertación y del PPD), Partido Humanista, el Partido Poder (compuesto por asesores de las campañas presidenciales de Bachelet, Parisi, Marcel Claude, Alfredo Sfeir), el Partido Igualdad (ex Surda) que pretenden desde adentro instalar un discurso de izquierda, los Ecologista Verde y Partido Liberal (ex Chile Primero) todos dentro de la legalidad y la constitución heredada de Pinochet.

Un caso singular es el Movimiento Democrático Popular impulsado por Ukamau para posteriormente ser descartado políticamente por sus dirigentes, quienes levantan una super estructura orgánica llamada Pueblo Libre.
El MDP quedaría integrado por una fracción de la Izquierda Cristiana, La Izquierda Anticapitalista Revolucionaria y Movimiento Socialista Allendista. Hoy está coalición la cual nunca logró ser reconocida en la Mesa Nacional del FA, se encuentra fracturada y enfrentada a divisiones.

El Partido Poder e Izquierda Autónoma (ex Surda) se fusionaron para crear el Partido Comunes. Acá nos perdemos todos y se hace imposible, tener una lectura política de esa izquierda sin identidad y que sólo busca justificar sus propios errores.

El Movimiento Autonomista (ex Izquierda Autónoma), Socialismo y Libertad (ex FEL), Izquierda Libertaria (FEL), y Nueva Democracia (compuesta por Unión Nacional Estudiantil, Fundación Emerge y el ex dirigente sindical y ex PC Cristián Cuevas) se fusionan y crean el Partido Convergencia Social. Será que el fin justificaría las ambiciones personales de ciertos personajes.

También lo componen el Movimiento Democrático Progresista formado por ex militantes del Partido Progresista.

En los inicios se conformó Convergencias de Izquierda compuesta por: Nueva Izquierda, Movimiento Amplio de Izquiera (MAIZ), Acción Socialista Allendista (ASA) y Partido de Izquierda. Todas estas facciones en su mayoría son desprendidos del Partido Socialista. Luego ingresan al Movimiento Autonomista.
Las fuerzas políticas se acomodan según el favor del viento. Mientras la derecha logra posicionarse con su proyecto político, dando el espacio para instalar en el escenario político al fascismo, al estilo Bolsonaro en Chile.

Beatriz Sánchez de estos temas evita referirse y mucho menos emite su opinión política. Más bien con un discurso demagógico, de palabras sacro santa con un barniz de supuesta identidad de izquierda.
Bien decía Víctor Jara: ” Usted no es na’ ni chicha ni limoná ” está canción le calza bien el poncho a Beatriz y los amigos del FA.

Beatriz en sintonía con varios de los dirigentes del FA, se han alineado con Norteamérica y los gobiernos satélites del Grupo de Lima, quedando en evidencia donde están sus verdaderos intereses y compromisos.
Estos progresistas pretenden hacernos creer de una identidad de izquierda, que jamás han tenido y nunca tendrán.
Beatriz Sánchez no tiene la mínima calidad moral para referirse a Salvador Allende, a Víctor Jara y mucho menos a Miguel Enríquez. Ellos hubieran estado en primera línea defendiendo a Venezuela, combatiendo con firmeza al imperialismo norteamericano. Eso hace la gran diferencia de líderes políticos consecuentes y los mercenarios de los nuevos tiempos.
Es casi paradójico el FA no tiene una gran diferencia con el PDC, es una versión del mismo progresismo, que jamás cambiará las estructuras del poder político económico.

Es cierto que hay quienes creen y anhelan que desde el Frente Amplio, se generen los espacios de cambios. Es más ven en personajes como Beatriz o Daniel, un ideal de cambios revolucionarios. La realidad es que sólo aspiran a lo sumo humanizar la denominada economía de mercado. Administrando el modelo económico neoliberal.
Retrotrayendo la mirada, podemos ver una suerte de tradición del progresismo, que se divide, se lanzan acusaciones y descalificaciones que parecieran ser irreconciliables. Al tiempo reencontrarse uniéndose por conveniencia, creando frentes electorales unos tras otros para luego crecer y después volver a dividirse, acusarse, unirse crear frentes electorales y volver a crecer para luego volver al separarse. Es toda una diseñada puesta en escena, con un libreto bien conocido.

Estas unidades amplias son casi siempre momentáneas y débiles mientras cada uno de los componentes trata de hegemonizar la conducción, ni pensar en una moral revolucionaria y mucho menos, no anteponer sus propios intereses personales. Son una manada de cachorros sedientos de poder político, la mayoría de estos dirigentes pertenecen a la capta burguesa que han tenido los privilegios de la educación de su clase.

Chile: profesores rechazaron bajar el paro nacional

Radio TV Liberación Miguel Enríquez.

Los profesores rechazaron bajar el paro nacional. En la consulta a lo largo de Chile, los docentes decidieron continúa en paro nacional.

Luis Fuente Urra

CRONICA DE UNA BAJADA ANUNCIADA

Los profesores de base, esos que se sacan la mugre en la sala de clases han mantenido una paralización de sus labores exigiendo una educación digna para los trabajadores y para los estudiantes.
Así nació este paro. Con una serie de puntos de exigencia que poco o nada le cuestan en recursos.
A mi juicio, los puntos centrales de este petitorio están compuestos por:
a. El reconocimiento de los estudios de nuestras colegas educadoras de párvulos y diferenciales.
b. El abordar de una vez por todas, el pago de la deuda histórica.
c. La eliminación de la reforma curricular que castra el conocimiento a los estudiantes de los liceos públicos y,
d. Creo que se debiera agregar también, y esto por el carácter que tomó la represión hacia los profesores y profesoras, durante el paro: El respeto a los DDHH de quienes nos manifestamos en cada uno de estos días de movilización. Las golpizas, la obligación de desnudarse en las comisarías, las embestidas con gases y guanacos contra las manifestaciones pacíficas de los profesores ponen en la mesa el tema. Si la autoridad trata así a los profesores ¿Cómo lo hacen con otros sectores?

¿No nos trae recuerdos de lo que históricamente ha pasado en el colegio de profesores con otras movilizaciones?
A este respecto cabe reflexionar que nos han arrastrado a derrota tras derrota. Para no ir muy lejos en la historia:
-Nos impusieron una evaluación punitiva a pesar de la oposición de los profesores que, por acuerdo en un congreso, sólo se aceptaría cuando se resolviera la Deuda Histórica, que lleva ya 14.000 fallecidos esperando su pago.

– Perdimos días y días exigiendo lo que, en legítimo derecho nos correspondía, y bajaron un paro que exigía el pago del bono SAE, contemplado en la ley y que la mayoría de los municipios (de todos los colores partidarios) desconoció.

Entonces podríamos, necesariamente concluir, que el problema no es quien dirige la institución, EL PROBLEMA ES LA INSTITUCION MISMA, que nacida al alero de la dictadura, fue concebida para que los trabajadores tuvieran márgenes de decisión acotados. Una organización excluyente, desclasada y con dirigentes que viven cómodamente a partir del 1% que cotizan sus socios.

El hora de levantar una organización que sea capaz de resolver los problemas de todos y todas, de luchar más allá de los marcos que impone una institucionalidad que está hecha para los empresarios, para los patrones o, si usted es amigo de los términos legales, para los sostenedores.
Es hora de conformar organización autónoma, con prescindencia de los partidos y que sea capaz de confiar solamente en los trabajadores.
Sea cual sea el resultado de esta consulta, las cartas están lanzadas: Los trabajadores no pueden seguir confiando en quienes los desunen.

LUIS FUENTES URRA
PROFESOR DE AULA
DE LA COMUNA DE QUILICURA

Uruguay: el viejo Julio la mirada crítica de un revolucionario

Agencia Informativa de la Resistencia

Montevideo 15 de mayo, en la noche de este martes, a las 22.00, falleció en Salto el histórico dirigente tupamaro Julio Marenales, con 89 años. Así lo confirmaron los dos sectores políticos que integraba: el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).

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“El viejo Julio nos enseñó que en la vida hay que hacer lo que se dice y vivir como se piensa. Hasta siempre compañero Julio Marenales”

El comité ejecutivo del MLN-T reveló incluso que según una declaración jurada que firmó Marenales antes de morir “es su voluntad que no se realice ningún tipo de velatorio con cuerpo presente, y que desea entregar su cuerpo a la ciencia”. También destacan que “no abandonó nunca sus principios”, y que fue un compañero “consecuente, austero, que con su entrega permanente nos ha enseñado el valor de la lucha y de no anquilosarse con lo establecido”. “Destacamos entre sus virtudes, el carácter revulsivo de sus ideas permanentemente y su pensamiento transgresor”, agregan.

Su nombre completo era Julio Ángel Marenales Sainz. Nació en Montevideo el 24 de enero de 1930 y comenzó temprano su militancia política: a los 16 años ingresó al Partido Socialista. Ya en la década del 60, formó parte del nacimiento de Coordinador, que luego daría lugar al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Antes del golpe de Estado estuvo varias veces preso y fue luego uno de los nueves rehenes tupamaros.

Durante todo el periodo dictatorial, Marenales y sus compañeros de lucha se mantuvieron en la cárcel y no fueron liberados hasta el retorno a la democracia.

El guerrillero también fue uno de los responsables de la formación del Movimiento de Participación Popular (MPP) que se creó para unirse a la coalición de izquierdas, el Frente Amplio (FA).

Pese a la histórica relación entre Mujica y Marenales, en los últimos años se distanciaron e incluso semanas antes de su fallecimiento el extupamaro acusó al expresidente de ser “un showman internacional”.

Aunque mantenía diferencias con el rumbo de la política económica de Danilo Astori, más de una vez salió al cruce de quienes lo cuestionaban en el FA pero no presentaban planes alternativos. En una entrevista con la diaria, publicada en julio de 2010, polemizó por este tema con el Partido Comunista: “Los compañeros han expresado su disconformidad con la línea económica, pero ¿cuál es la propuesta alternativa? Nadie hasta ahora elaboró nada. Me atrevería a hacer una crítica a la política económica si tuviera en qué sostenerla. Pero eso hoy no existe, y hay que tener cuidado. No quiere decir que comparta punto por punto lo que se hace, pero hay que ser responsables políticamente. Ojo que no le tengo temor a nada, pero no soy irresponsable. Y hoy la verdad es que no tenemos elementos objetivos como para decirles a los compañeros del equipo económico, al equipo de Astori, que discrepamos con tal cosa y que pensamos que sería mejor tal otra”

«” Nosotros consideramos que tuvimos una derrota militar, no política. Si hubiera sido una derrota política, el movimiento hubiera desaparecido, como
desaparecieron otros en el continente. Nosotros, en la nueva época y a partir de
la salida de nuestros presos, iniciamos la reorganización del Movimiento y hoy, si bien es un movimiento pequeño, tiene incidencia importante en un
movimiento un poco mayor que se llama Movimiento de Participación Popular, originado en una convocatoria que hicimos los Tupamaros. Ese movimiento sacó en la última elección 130 mil votos, tiene cuatro diputados y dos senadores. O sea que desde el punto de vista electoral ha tenido un crecimiento interesante. No se trata que las soluciones de todos los problemas están en el Parlamento, aunque consideramos que es un frente más de trabajo político. Y
entendemos que tiene su importancia y que tiene que ser aprovechada esa presencia a nivel de la institucionalidad para desarrollar el trabajo en la
sociedad civil, en la organización de la gente. Nosotros tenemos decidido que nuestros parlamentarios no tienen que hacer un parlamentarismo encerrados entre cuatro paredes sino que tienen que estar afuera, en la calle, con la gente, que la gente los conozca, sepa quiénes son y les hagan llegar sus reclamos, sus necesidades, el discurso nos de arriba hacia abajo, sino al revés, de abajo hacia arriba.”»

«”Sin caer en el simplismo, en los ‘60 nosotros entendíamos que el problema era la toma del poder como fuere y ese era un elemento absolutamente esencial.
Seguimos considerando que el control del poder real, que no es sólo tener el gobierno, sino también tener control de las finanzas, de los medios de
producción y de las armas, pensamos que un gobierno popular es difícil que tenga ese control. Pero creo que antes nos parecía que llegando a la toma del poder político, las cosas podían avanzar con mucha más rapidez. Sin embargo, observando el fenómeno de la revolución nicaragüense o el fenómeno propio de la revolución cubana, vemos ahora que la cosa es mucho más difícil que lo que pudimos haber pensado en algún momento. Es una condición indispensable el
control del poder, pero no es absolutamente suficiente, porque el cuadro de situación también depende de las coordenadas de la situación mundial, de la situación hemisférica, incluso de lo que está pasando con nuestros vecinos. Por eso pensamos cada vez más que hay que hacer una lucha conjunta y para nosotros, los Tupamaros, tan importante como lo que pasa en Uruguay, es loque pasa en América latina.”»

Los últimos años de su vida los pasó en Salto, junto a su esposa, y cada tanto opinaba desde el norte sobre la política nacional. Cuando en 2013 renunció a la orgánica partidaria, explicó así los motivos de su alejamiento: “Básicamente, lo hago porque tengo 83 años y dediqué 67 a la política. Me parece que es bastante. No me voy a alejar del todo. Tampoco me voy a quedar quietito callado, voy a seguir opinando”.

“«…soy un híbrido, es decir no soy auténticamente un proletario. He vivido del trabajo que hice con mis manos, pero mi casa siempre estuvo llena de libros. Sí tuviera memoria sería un erudito. Actualmente leo cuatro horas por día. Reflexiono y se lo digo a mis compañeros: la Universidad formó a todos los que nos gobernaron hasta ahora. Es la Universidad del sistema, no es revolucionaria. Nuestros profesionales son parte del sistema, hubo una época donde los intelectuales y profesionales fueron de izquierda, luego hubo un cambio donde querían ser ascépticos y creo que hoy retomamos por la senda del compromiso.”»

Karl Marx su pensamiento crítico en la transformación de la sociedad capitalista

La unidad de la burguesía puede ser sacudida, solamente, por la unidad del proletariado.

Este cinco de mayo se cumplió un nuevo aniversario de Karl Marx, su impronta están presente en la actual lucha de clases, en estos nuevos escenarios donde el neoliberalismo pareciera lograr encadenar las conciencias, es justamente cuando el marxismo logra tomar más vigencia que nunca, lejos de todo dogmatismo se transforma en carne cada vez que alguien asume su método materialista dialéctico, en la interpretación de las desigualdades sociales y explotación capitalista. Son los nuevos actores revolucionarios que se comprometen con las luchas de los pueblos con la intención de transformarlo, cuestiona los hechos y la práctica para sacar conclusiones teóricas, se organiza y moviliza por la emancipación humana. No se quedan en el discurso trasnochado de aquellos antiguos ex militantes, que no lograron superar las derrotas político/militar.

“…A Marx, como pensador, como investigador de las doctrinas sociales y del sistema capitalista que le tocó vivir, puede, evidentemente, objetársele ciertas incorrecciones. Nosotros, los latinoamericanos, podemos, por ejemplo, no estar de acuerdo con su interpretación de Bolívar o con el análisis que hicieran Engels y él de los mexicanos, dando por sentadas incluso ciertas teorías de las razas o las nacionalidades inadmisibles hoy. Pero los grandes hombres descubridores de verdades luminosas, viven a pesar de sus pequeñas faltas, y estas sirven solamente para demostrarnos que son humanos, es decir, seres que pueden incurrir en errores…”Che

Durante las últimas décadas las interpretaciones erróneas del pensamiento crítico de Marx, ya sea por ignorancia, malas intenciones o desviaciones ideológicas, podrían cubrir kilómetros de muros de escritos y publicaciones.

Se lo ha calificado con una variedad de formas para tratar de encasillar su pensamiento y se ha pretendido negar la validez científica e integral de sus principales conclusiones. Algunos han instalado una suerte de neomarxismo, con peculiares interpretaciones muy lejos del pensamiento de Karl Marx.

Como científico seguro que cometió errores, pero ello no detuvo su gran obra del pensador, que dotó a la humanidad de poderosas herramientas para librarse de las cadenas de la opresión y explotación.

Los avances tecnológicos y el desarrollo del capitalismo con sus contradicciones, no ha podido desmontar el edificio monumental de su accionar teórico y práctico.

Las nuevas generaciones rebeldes van descubriendo la extensa lista de los aciertos de Marx, también sus errores y ello engrandece mucho más su pensamiento político crítico de la propiedad privada.

«Una idea puede convertirse en una fuerza, cuando se apodera de las masas.»

Karl Marx puso pies y cerebro de obrero a los mejores sueños de la humanidad; que demostró que un futuro realmente humano es posible saliendo de esta prehistoria basada en la propiedad privada de los bienes de producción y la consecuente super-explotación de trabajadores y la naturaleza. Nos entregó certeras líneas de acción bajo la conformación del partido.

El impacto de su pensamiento logró en la Revolución Bolchevique que logró transformó el mundo. Incluso la burguesía en el poder en la mayor parte del mundo, tuvo que iniciar una política social para suavizar la influencia soviética y alejar el pensamiento marxista de los obreros. Algunos más dirán que “ciertos” análisis de Marx valen la pena pero que no sus conclusiones en torno a la necesidad del socialismo, pretendiendo meterlo en una botella de alcohol para laboratorios universitarios alejados de la vida social. Esto hoy lo podemos observar en Frente Amplio en Chile, que a pasado a ocupar ese espacio dejado por la izquierda, con un mensaje mediático de cambios dentro de la legalidad burguesa.

El progresismo plantea resolver el problema de la pobreza y desigualdades, fomentando el desarrollo del capitalismo. Esta seudo izquierda argumenta que el “economicismo” de Marx, quedaría superado al humanizar el capitalismo, con eso del buen vivir.

«” Pero la lucha de clases es un hecho real y presente. Claro, como diría el cuarto mayor millonario del mundo, Warren Buffett para el Washington Post (30 de septiembre de 2011): “Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la mía, la de los ricos, la que está haciendo esa guerra, y vamos ganando”. Pero cuando los oprimidos tomen la iniciativa, cuando los trabajadores hombres y mujeres ganen más conciencia de su rol histórico y se conviertan en clase para sí, estará germinando la semilla del socialismo y la guerra de clases será ganada en favor de la humanidad.”»

La crisis del capitalismo se expresa en todos los campos de la vida social, incluyendo la relación con la naturaleza, los ojos en búsqueda de una explicación certera regresan su mirada a Marx. Acopiados con los logros y las lecciones de la Revolución Bolchevique, los sectores revolucionarios más clarificados procuran no “actualizar” a Marx sino poner su método en función de las luchas actuales. Método que, como dijera Engels (1886) “no es un dogma, sino una guía para la acción”; confirmándolo más adelante (1895) que: “… toda la concepción de Marx no es una doctrina, sino un método. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigación y el método para dicha investigación”.

Fue publicado en febrero de 1848 el Manifiesto del Partido Comunista. Marx a la fecha estaba por cumplir 30 años y Engels tenía 28 años. El manifiesto es un programa teórico práctico que busca la unión del proletariado para el derrocamiento revolucionario de la burguesía. El contexto histórico de su publicación era el de una Europa en profunda desigualdad social, las clases trabajadoras padeciendo hambre, miseria y una brutal explotación, y en contraparte la clase burguesa amasando insultantes sumas de dinero, todo lo anterior en bajo una ola revolucionaria en contra del conservadurismo y en un agudo descontento hacia el capitalismo. En México por su parte, Estados Unidos consolida la invasión y el robo de más de la mitad del territorio nacional bajo la mesiánica idea del “destino manifiesto” acelerando su carrera hacia el imperialismo. Para Marx y Engels la historia no se puede separar del análisis económico. La historia les sirve para dilucidar el pasado, para criticar el presente utilizan la economía política y hacia el futuro proponen la toma del poder político por proletario, es decir no opera una disociación entre la historia, la economía y la política, a contrario todas ellas se unen bajo la filosofía de la praxis.

Si Marx y Engels se acercaron a lo más avanzado de la ciencia de su época, así tiene que hacerlo los marxistas de nuestros días. El camino, sin embargo, no es fácil ante tanta pseudo ciencia que se difunde junto a mentirás descaradas (como en la negativa de las petroleras ante su relación con el cambio climático, cuando hay pruebas que lo conocían desde los años 1960), la mercantilización de la investigación y los intentos de crear un híbrido entre fanatismo religioso y ciencia. Los defensores del medió ambiente no atacan el problema de fondo, que la voracidad del capitalismo.

Esa manera científica es necesaria para enfrentar la realidad latinoamericana, ante la que requerimos un pensamiento crítico sin mitos viejos ni nuevos, sin doble moral, sin olvidar que son los hechos y no los discursos los que demuestran la verdad. Y requerimos la radicalidad de Marx, aquella que va a la raíz, es decir a lo humano, aquella que reconoce que necesario es superar al capitalismo y no pretender mejorarlo. O maquillar su explotación y explotación.

El marxismo nos enseñó sobre todo la misión histórica de la clase obrera, única verdaderamente revolucionaria, llamada a transformar hasta los cimientos a la sociedad capitalista, y el papel de las masas en las revoluciones. “El Estado y la Revolución”, de Lenin, nos esclareció el papel del Estado como instrumento de dominación de las clases opresoras y la necesidad de crear un poder revolucionario capaz de aplastar la resistencia de los explotadores. Únicamente a la luz del marxismo es posible comprender no solo el curso actual de los acontecimientos, sino también toda la evolución de la historia.

Fidel Castro.

«“(…) No tendría sentido hablar de conciencia revolucionaria si no existiera el capitalismo desarrollado y globalizado, ya previsto hace casi cien años. La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas. Es al revés. Sólo entonces puede hablarse de revolución…”»

Es así que, con el Che, el marxismo toma vida, se vuelve crítico, retoma su negatividad y vuelve a ser una teoría orientada hacia la transformación revolucionaria del mundo y de las relaciones sociales. Y así lo veía el Che, pues para él, el marxismo no era una ‘ciencia’ como cualquier otra, el marxismo se trata de una teoría que tiene en sus propias disposiciones críticas el imperativo de la acción revolucionaria. Entonces, con mucha razón, podemos decir que el pensamiento del Che, es una filosofía de la praxis, es decir, un pensamiento crítico que se desarrolla sobre la base de la transformación del mundo. Como se sabe, la filosofía de la praxis es una corriente que ha sido velada e incluso reprimida al interior de las organizaciones comunistas, tal y como aconteció con György Lukács (1885-1971) y Karel Kosík (1926-2003). La virtud del Che reside en ser el primer dirigente de un proceso revolucionario triunfante con plena conciencia de la centralidad de la praxis y, por ello, su pensamiento se irá desarrollando al calor de los problemas concretos que se presentan a la revolución latinoamericana.

«Tesis sobre Feuerbach (1945), Karl Marx habla de la actividad revolucionaria como una actividad ‘crítico-práctica’ y con ello la praxis adquiere un doble carácter y una doble determinación. Por un lado, se presenta la teoría, la crítica, por otro, la objetivación de la crítica en el mundo a través de una disposición práctica, con el cual se configura una unidad, la ‘actividad crítico-práctica’».

América Latina tiene las condiciones de un continente de la esperanza, con pueblos en capacidad de enfrentar a los imperialismos, cualquiera que sea, pero que requieren tener un norte claro para enfrentar y derrotar también a sus propias burguesías en el plano histórico, socio-político general y no solo electoral. La izquierda, para ser tal, debe plantearse la superación histórica del capitalismo y para ello, el marxismo, deberá ser estudiado y llevado a la acción “sin calco ni copia”.

Marx está aquí, ofreciendo la posibilidad de integrar todas las luchas, de evitar la fragmentación de los oprimidos y plantearles la posibilidad de romper sus cadenas sin desconocer las particularidades de los combates económicos, ideológicos, de género, étnico – culturales, en torno a los bienes de la naturaleza y otros bienes comunes y demás. Desde la historia revolucionaria de los pueblos, podemos aprender valiosas lecciones. Desde nuestros errores y debilidades, desde nuestras victorias y derrotas logramos plasmar el pensamiento crítico del marxista.

En sus obras queda claro el objetivo de emancipar a la humanidad entera frente a todo elemento opresivo que impida su libertad; emanciparla de las relaciones de explotación y la consecuente opresión política; lejos de todo dogmatismo emanciparla de fanatismos y más “opios del pueblo”; emanciparla de patriarcalismo, etno-centrismo, racismo y más formas de justificar la injusticia generalizada; emanciparla de la opresión nacional; emanciparla del hambre y la necesidad; restituir el metabolismo entre sociedad y naturaleza; construir humanos integrales, polivalentes, de altos valores entre los cuales la solidaridad ocupará un lugar central. En su obra encontramos las herramientas de la emancipación de la humanidad.

En la época en que el creador del socialismo científico expuso sus ideas, las fuerzas productivas estaban por desarrollarse plenamente, la tecnología no había aportado todavía las mortíferas armas de destrucción masiva capaces de provocar el exterminio de la especie: no existía el dominio aeroespacial, el derroche sin límites de hidrocarburos y combustibles fósiles no renovables; el cambio climático no se conocía en una naturaleza que parecía infinita al ser humano, ni se había presentado la crisis mundial de alimentos para compartir entre incontables motores de combustión y una población seis veces superior a los mil millones que habitaban el planeta el año en que nació Karl Marx.

La revolución socialista es la revolución de emancipación social, emancipación que, dice Marx, tendrá lugar:“Sólo cuando el hombre ha reconocido y organizado sus ‘fuerzas propias’ como fuerzas sociales y cuando, por lo tanto, no separa más de sí la fuerza social bajo la forma de fuerza política, sólo entonces se lleva a cabo la emancipación humana”.

Marx habla del ‘hombre total’ como la forma que adquiere el hombre una vez que haya superado el ‘trabajo enajenado’. Para Marx, en las condiciones capitalistas de producción, el objeto que se produce a través del trabajo se presenta ante la conciencia del obrero como un ser ajeno, como un poder independiente o autónomo, con personalidad propia.

El problema reside en que a través del trabajo enajenado el trabajador sufre la pérdida u olvido de su ser, desvalorizando – a través de ese proceso – su propia condición humana. Esto se traduce en que el obrero es subsumido a una lógica que se escapa de su control, en el cual no es capaz de desarrollar su propia voluntad libre. El mundo del capital se presenta, entonces, como la aniquilación de la libertad humana y como pérdida de conciencia, es decir, como enajenación del obrero sobre su ser real. La enajenación del hombre sobre sí mismo va a operar también como la enajenación del hombre en relación a los otros hombres, con lo cual, la sociedad capitalista inhibe el carácter propiamente comunitario del ser humano, el hombre es un ser social, pero en la sociedad capitalista, se presenta como enfrentado, justamente, a su dimensión social.

Es en ese contexto que el ‘hombre total’ se presenta como la superación concreta de la enajenación humana, en palabras de Marx:

En las Tesis sobre Feuerbach, particularmente en la tesis III, Marx sostiene que “las circunstancias deben ser transformadas por los hombres”, lo cual implica no solo la transformación del mundo, sino un proceso de autotransformación [Selbstveränderung] del hombre mismo. En otras palabras, la praxis, la actividad revolucionaria, no se limita a la creación de un mundo nuevo, sino que al mismo tiempo permite la creación de un hombre nuevo, que se haya completamente apoderado se su ser en cuanto que ser social, se trata de un ser humano que ha alcanzado una moralidad superior, libre y plenamente consciente de su existencia.

El Che va a comprender muy bien estos elementos que estarán presentes en toda su producción teórica y que cargan de sentido a su acción revolucionaria. En el pequeño texto titulado El socialismo y el hombre en Cuba (1965) el Che señala que la máxima ambición revolucionaria “es ver al hombre liberado de su enajenación”. «“el hombre es el actor consciente de la historia”» Che