La Hoja de ruta de una agenda propia comunicacional

 

 

 

 

 

Los medios hegemónicos de comunicación  son los que van marcando la pauta de la verdad institucional al servicio de una minoría,  la verdad es que carecemos de una agenda propia,  como medios de prensa popular somos reactivo  a lo que  el enemigo  instala en la noticias.  No se logra visibilizar nuestra información periodística,  no generamos contenidos informativos, a lo sumo la denuncia y el lamento por los hechos. No se logra llevar un mensaje de propuesta, ni resaltando nuestro breviario político propio.  La realidad es que continuamos usando la agenda que nos imponen  los medios de prensa.

Desde los centros de poder se instala y se impone esa verdad oficial, que los medios hegemónicos se encargan de difundir el mensaje de dominación.  La izquierda históricamente no le ha dado la verdadera importancia de la información propia periodística,  se confunde el activismo político partidario,  con publicaciones  que vomitan propaganda dirigida a los convencidos.  Se publican pasquines que nadie lee y mucho menos logra llegar con un mensaje claro a la gente.

Vemos  en las redes sociales una avalancha de medios de prensa, que pereciesen competir por quien denuncia más, algunos de ellos eminentemente sensacionalistas al mejor estilo de   esa prensa amarilla.  No se entregan una propuestas ante los hechos noticiosos, no hay una línea editorial de contenido propia.  No es suficiente con decir zona de sacrificio y denunciar,  hay que ser capaz de ir más allá de la noticia, profundizando en las causas de la contaminación y la relación que se genera en la población.  Hay que comenzar a pensar por sí mismo y no embarcarnos en guerras que no existen, con ejércitos que están en el imaginario de las ideas y no en la realidad.

Esto nos desvía del objetivo de informar desde nuestra propia agenda,  haciendo que estemos enfocados en lo que paso, mientras el enemigo va varios pasos adelante trazando su propia agenda de intereses.

Por otra parte, el continuar creyendo que el democratizar la comunicación, con repartija de frecuencia de radio y televisión se   va a lograr  generar cambios de  cómo se transmite la información.  La verdad es que solo se logra captar una mínima audiencia, no existen bancos de contenidos de donde nutrir la información propia.  Se actúa bajo cierta lógica de mercado que instala la competencia y no se logra establecer una Red  o Asociación de Prensa Popular Libre.

La pregunta es a quienes queremos llegar y tener un grado de influencia comunicacional: ¿entre los convencidos o la mayoría que no está convencida?

Se hace urgente articular esa Red o Asociación de Prensa Popular Libre, para tener voz en el mundo y lograr generar los cambios sociales y políticos.  Hay que aprender a vernos con nuestros propios ojos,  para ser visible todo aquello que se esconde detrás de la noticia institucional del poder hegemónico.  Hay que usar nuestro propio formato que sea cercano al pueblo, que se sienta identificado y con esa identidad de clase.

Hay que ser capaz de ir hacia una línea editorial a seguir, que nos identifique en el trabajo periodístico,  entregando claros contenidos en el tratamiento de la noticia.  Por ejemplo una pauta informativa semestral;  la reforma en las pensiones, el alza de los combustibles, el eje de los gobiernos de derecha en la región y la represión al pueblo mapuche. Por intermedio de esa pauta informativa  informamos y difundimos por todas las plataformas usando las herramientas de las redes sociales.  Esto generaría una cantidad de contenido y lograría tener un impacto noticioso. 

La derecha sabe vender esperanza y propuestas que la gente quiere escuchar,  obviamente nunca va a cumplir o si tuviese una demagógica intención  sabrían cómo hacerlo y disponer de la administración de los recursos.  La izquierda no sabe vender esperanzas al pueblo y se queda en los discursos ya conocidos. 

Hay que tener presente, que la sociedad esta despolitizada viviendo la herencia de la dictadura y sus leyes. . Los medios no pueden ser parciales ante la dinámica de los tiempos y a la subjetividad del individuo y la sociedad.  La neutralidad periodística no existe, somos parte de los hechos y no somos meros observadores.  Hay que recuperar el pensamiento crítico, dejar a un lado esa prensa de panfleto que sólo aporta ostracismo  de la ideología del marxismo leninista, con un lenguaje que no es leíble para la gente.  Repitiendo consignas y una burda campaña,  ello no aporta a que la izquierda logre llegar con su propuesta y se carece de ese hilo conductor.   

 

Dentro de esta hoja  de ruta de esa agenda propia, es fundamental lograr dejar de lado los personalismos, las viejas prácticas sectarias de la izquierda y todo aquello que nos desvía de los objetivos que compartimos como proyecto político a construir. La Red o Asociación de Prensa Popular Libre esta llamada a ser esa poderosa herramienta, que nos permita instalar una agenda propia de contenidos e información periodística.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios