Uruguay: el viejo Julio la mirada crítica de un revolucionario

Agencia Informativa de la Resistencia

Montevideo 15 de mayo, en la noche de este martes, a las 22.00, falleció en Salto el histórico dirigente tupamaro Julio Marenales, con 89 años. Así lo confirmaron los dos sectores políticos que integraba: el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T).

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“El viejo Julio nos enseñó que en la vida hay que hacer lo que se dice y vivir como se piensa. Hasta siempre compañero Julio Marenales”

El comité ejecutivo del MLN-T reveló incluso que según una declaración jurada que firmó Marenales antes de morir “es su voluntad que no se realice ningún tipo de velatorio con cuerpo presente, y que desea entregar su cuerpo a la ciencia”. También destacan que “no abandonó nunca sus principios”, y que fue un compañero “consecuente, austero, que con su entrega permanente nos ha enseñado el valor de la lucha y de no anquilosarse con lo establecido”. “Destacamos entre sus virtudes, el carácter revulsivo de sus ideas permanentemente y su pensamiento transgresor”, agregan.

Su nombre completo era Julio Ángel Marenales Sainz. Nació en Montevideo el 24 de enero de 1930 y comenzó temprano su militancia política: a los 16 años ingresó al Partido Socialista. Ya en la década del 60, formó parte del nacimiento de Coordinador, que luego daría lugar al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Antes del golpe de Estado estuvo varias veces preso y fue luego uno de los nueves rehenes tupamaros.

Durante todo el periodo dictatorial, Marenales y sus compañeros de lucha se mantuvieron en la cárcel y no fueron liberados hasta el retorno a la democracia.

El guerrillero también fue uno de los responsables de la formación del Movimiento de Participación Popular (MPP) que se creó para unirse a la coalición de izquierdas, el Frente Amplio (FA).

Pese a la histórica relación entre Mujica y Marenales, en los últimos años se distanciaron e incluso semanas antes de su fallecimiento el extupamaro acusó al expresidente de ser “un showman internacional”.

Aunque mantenía diferencias con el rumbo de la política económica de Danilo Astori, más de una vez salió al cruce de quienes lo cuestionaban en el FA pero no presentaban planes alternativos. En una entrevista con la diaria, publicada en julio de 2010, polemizó por este tema con el Partido Comunista: “Los compañeros han expresado su disconformidad con la línea económica, pero ¿cuál es la propuesta alternativa? Nadie hasta ahora elaboró nada. Me atrevería a hacer una crítica a la política económica si tuviera en qué sostenerla. Pero eso hoy no existe, y hay que tener cuidado. No quiere decir que comparta punto por punto lo que se hace, pero hay que ser responsables políticamente. Ojo que no le tengo temor a nada, pero no soy irresponsable. Y hoy la verdad es que no tenemos elementos objetivos como para decirles a los compañeros del equipo económico, al equipo de Astori, que discrepamos con tal cosa y que pensamos que sería mejor tal otra”

«” Nosotros consideramos que tuvimos una derrota militar, no política. Si hubiera sido una derrota política, el movimiento hubiera desaparecido, como
desaparecieron otros en el continente. Nosotros, en la nueva época y a partir de
la salida de nuestros presos, iniciamos la reorganización del Movimiento y hoy, si bien es un movimiento pequeño, tiene incidencia importante en un
movimiento un poco mayor que se llama Movimiento de Participación Popular, originado en una convocatoria que hicimos los Tupamaros. Ese movimiento sacó en la última elección 130 mil votos, tiene cuatro diputados y dos senadores. O sea que desde el punto de vista electoral ha tenido un crecimiento interesante. No se trata que las soluciones de todos los problemas están en el Parlamento, aunque consideramos que es un frente más de trabajo político. Y
entendemos que tiene su importancia y que tiene que ser aprovechada esa presencia a nivel de la institucionalidad para desarrollar el trabajo en la
sociedad civil, en la organización de la gente. Nosotros tenemos decidido que nuestros parlamentarios no tienen que hacer un parlamentarismo encerrados entre cuatro paredes sino que tienen que estar afuera, en la calle, con la gente, que la gente los conozca, sepa quiénes son y les hagan llegar sus reclamos, sus necesidades, el discurso nos de arriba hacia abajo, sino al revés, de abajo hacia arriba.”»

«”Sin caer en el simplismo, en los ‘60 nosotros entendíamos que el problema era la toma del poder como fuere y ese era un elemento absolutamente esencial.
Seguimos considerando que el control del poder real, que no es sólo tener el gobierno, sino también tener control de las finanzas, de los medios de
producción y de las armas, pensamos que un gobierno popular es difícil que tenga ese control. Pero creo que antes nos parecía que llegando a la toma del poder político, las cosas podían avanzar con mucha más rapidez. Sin embargo, observando el fenómeno de la revolución nicaragüense o el fenómeno propio de la revolución cubana, vemos ahora que la cosa es mucho más difícil que lo que pudimos haber pensado en algún momento. Es una condición indispensable el
control del poder, pero no es absolutamente suficiente, porque el cuadro de situación también depende de las coordenadas de la situación mundial, de la situación hemisférica, incluso de lo que está pasando con nuestros vecinos. Por eso pensamos cada vez más que hay que hacer una lucha conjunta y para nosotros, los Tupamaros, tan importante como lo que pasa en Uruguay, es loque pasa en América latina.”»

Los últimos años de su vida los pasó en Salto, junto a su esposa, y cada tanto opinaba desde el norte sobre la política nacional. Cuando en 2013 renunció a la orgánica partidaria, explicó así los motivos de su alejamiento: “Básicamente, lo hago porque tengo 83 años y dediqué 67 a la política. Me parece que es bastante. No me voy a alejar del todo. Tampoco me voy a quedar quietito callado, voy a seguir opinando”.

“«…soy un híbrido, es decir no soy auténticamente un proletario. He vivido del trabajo que hice con mis manos, pero mi casa siempre estuvo llena de libros. Sí tuviera memoria sería un erudito. Actualmente leo cuatro horas por día. Reflexiono y se lo digo a mis compañeros: la Universidad formó a todos los que nos gobernaron hasta ahora. Es la Universidad del sistema, no es revolucionaria. Nuestros profesionales son parte del sistema, hubo una época donde los intelectuales y profesionales fueron de izquierda, luego hubo un cambio donde querían ser ascépticos y creo que hoy retomamos por la senda del compromiso.”»

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Karl Marx su pensamiento crítico en la transformación de la sociedad capitalista

La unidad de la burguesía puede ser sacudida, solamente, por la unidad del proletariado.

Este cinco de mayo se cumplió un nuevo aniversario de Karl Marx, su impronta están presente en la actual lucha de clases, en estos nuevos escenarios donde el neoliberalismo pareciera lograr encadenar las conciencias, es justamente cuando el marxismo logra tomar más vigencia que nunca, lejos de todo dogmatismo se transforma en carne cada vez que alguien asume su método materialista dialéctico, en la interpretación de las desigualdades sociales y explotación capitalista. Son los nuevos actores revolucionarios que se comprometen con las luchas de los pueblos con la intención de transformarlo, cuestiona los hechos y la práctica para sacar conclusiones teóricas, se organiza y moviliza por la emancipación humana. No se quedan en el discurso trasnochado de aquellos antiguos ex militantes, que no lograron superar las derrotas político/militar.

“…A Marx, como pensador, como investigador de las doctrinas sociales y del sistema capitalista que le tocó vivir, puede, evidentemente, objetársele ciertas incorrecciones. Nosotros, los latinoamericanos, podemos, por ejemplo, no estar de acuerdo con su interpretación de Bolívar o con el análisis que hicieran Engels y él de los mexicanos, dando por sentadas incluso ciertas teorías de las razas o las nacionalidades inadmisibles hoy. Pero los grandes hombres descubridores de verdades luminosas, viven a pesar de sus pequeñas faltas, y estas sirven solamente para demostrarnos que son humanos, es decir, seres que pueden incurrir en errores…”Che

Durante las últimas décadas las interpretaciones erróneas del pensamiento crítico de Marx, ya sea por ignorancia, malas intenciones o desviaciones ideológicas, podrían cubrir kilómetros de muros de escritos y publicaciones.

Se lo ha calificado con una variedad de formas para tratar de encasillar su pensamiento y se ha pretendido negar la validez científica e integral de sus principales conclusiones. Algunos han instalado una suerte de neomarxismo, con peculiares interpretaciones muy lejos del pensamiento de Karl Marx.

Como científico seguro que cometió errores, pero ello no detuvo su gran obra del pensador, que dotó a la humanidad de poderosas herramientas para librarse de las cadenas de la opresión y explotación.

Los avances tecnológicos y el desarrollo del capitalismo con sus contradicciones, no ha podido desmontar el edificio monumental de su accionar teórico y práctico.

Las nuevas generaciones rebeldes van descubriendo la extensa lista de los aciertos de Marx, también sus errores y ello engrandece mucho más su pensamiento político crítico de la propiedad privada.

«Una idea puede convertirse en una fuerza, cuando se apodera de las masas.»

Karl Marx puso pies y cerebro de obrero a los mejores sueños de la humanidad; que demostró que un futuro realmente humano es posible saliendo de esta prehistoria basada en la propiedad privada de los bienes de producción y la consecuente super-explotación de trabajadores y la naturaleza. Nos entregó certeras líneas de acción bajo la conformación del partido.

El impacto de su pensamiento logró en la Revolución Bolchevique que logró transformó el mundo. Incluso la burguesía en el poder en la mayor parte del mundo, tuvo que iniciar una política social para suavizar la influencia soviética y alejar el pensamiento marxista de los obreros. Algunos más dirán que “ciertos” análisis de Marx valen la pena pero que no sus conclusiones en torno a la necesidad del socialismo, pretendiendo meterlo en una botella de alcohol para laboratorios universitarios alejados de la vida social. Esto hoy lo podemos observar en Frente Amplio en Chile, que a pasado a ocupar ese espacio dejado por la izquierda, con un mensaje mediático de cambios dentro de la legalidad burguesa.

El progresismo plantea resolver el problema de la pobreza y desigualdades, fomentando el desarrollo del capitalismo. Esta seudo izquierda argumenta que el “economicismo” de Marx, quedaría superado al humanizar el capitalismo, con eso del buen vivir.

«” Pero la lucha de clases es un hecho real y presente. Claro, como diría el cuarto mayor millonario del mundo, Warren Buffett para el Washington Post (30 de septiembre de 2011): “Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la mía, la de los ricos, la que está haciendo esa guerra, y vamos ganando”. Pero cuando los oprimidos tomen la iniciativa, cuando los trabajadores hombres y mujeres ganen más conciencia de su rol histórico y se conviertan en clase para sí, estará germinando la semilla del socialismo y la guerra de clases será ganada en favor de la humanidad.”»

La crisis del capitalismo se expresa en todos los campos de la vida social, incluyendo la relación con la naturaleza, los ojos en búsqueda de una explicación certera regresan su mirada a Marx. Acopiados con los logros y las lecciones de la Revolución Bolchevique, los sectores revolucionarios más clarificados procuran no “actualizar” a Marx sino poner su método en función de las luchas actuales. Método que, como dijera Engels (1886) “no es un dogma, sino una guía para la acción”; confirmándolo más adelante (1895) que: “… toda la concepción de Marx no es una doctrina, sino un método. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigación y el método para dicha investigación”.

Fue publicado en febrero de 1848 el Manifiesto del Partido Comunista. Marx a la fecha estaba por cumplir 30 años y Engels tenía 28 años. El manifiesto es un programa teórico práctico que busca la unión del proletariado para el derrocamiento revolucionario de la burguesía. El contexto histórico de su publicación era el de una Europa en profunda desigualdad social, las clases trabajadoras padeciendo hambre, miseria y una brutal explotación, y en contraparte la clase burguesa amasando insultantes sumas de dinero, todo lo anterior en bajo una ola revolucionaria en contra del conservadurismo y en un agudo descontento hacia el capitalismo. En México por su parte, Estados Unidos consolida la invasión y el robo de más de la mitad del territorio nacional bajo la mesiánica idea del “destino manifiesto” acelerando su carrera hacia el imperialismo. Para Marx y Engels la historia no se puede separar del análisis económico. La historia les sirve para dilucidar el pasado, para criticar el presente utilizan la economía política y hacia el futuro proponen la toma del poder político por proletario, es decir no opera una disociación entre la historia, la economía y la política, a contrario todas ellas se unen bajo la filosofía de la praxis.

Si Marx y Engels se acercaron a lo más avanzado de la ciencia de su época, así tiene que hacerlo los marxistas de nuestros días. El camino, sin embargo, no es fácil ante tanta pseudo ciencia que se difunde junto a mentirás descaradas (como en la negativa de las petroleras ante su relación con el cambio climático, cuando hay pruebas que lo conocían desde los años 1960), la mercantilización de la investigación y los intentos de crear un híbrido entre fanatismo religioso y ciencia. Los defensores del medió ambiente no atacan el problema de fondo, que la voracidad del capitalismo.

Esa manera científica es necesaria para enfrentar la realidad latinoamericana, ante la que requerimos un pensamiento crítico sin mitos viejos ni nuevos, sin doble moral, sin olvidar que son los hechos y no los discursos los que demuestran la verdad. Y requerimos la radicalidad de Marx, aquella que va a la raíz, es decir a lo humano, aquella que reconoce que necesario es superar al capitalismo y no pretender mejorarlo. O maquillar su explotación y explotación.

El marxismo nos enseñó sobre todo la misión histórica de la clase obrera, única verdaderamente revolucionaria, llamada a transformar hasta los cimientos a la sociedad capitalista, y el papel de las masas en las revoluciones. “El Estado y la Revolución”, de Lenin, nos esclareció el papel del Estado como instrumento de dominación de las clases opresoras y la necesidad de crear un poder revolucionario capaz de aplastar la resistencia de los explotadores. Únicamente a la luz del marxismo es posible comprender no solo el curso actual de los acontecimientos, sino también toda la evolución de la historia.

Fidel Castro.

«“(…) No tendría sentido hablar de conciencia revolucionaria si no existiera el capitalismo desarrollado y globalizado, ya previsto hace casi cien años. La conciencia del ser humano no crea las condiciones objetivas. Es al revés. Sólo entonces puede hablarse de revolución…”»

Es así que, con el Che, el marxismo toma vida, se vuelve crítico, retoma su negatividad y vuelve a ser una teoría orientada hacia la transformación revolucionaria del mundo y de las relaciones sociales. Y así lo veía el Che, pues para él, el marxismo no era una ‘ciencia’ como cualquier otra, el marxismo se trata de una teoría que tiene en sus propias disposiciones críticas el imperativo de la acción revolucionaria. Entonces, con mucha razón, podemos decir que el pensamiento del Che, es una filosofía de la praxis, es decir, un pensamiento crítico que se desarrolla sobre la base de la transformación del mundo. Como se sabe, la filosofía de la praxis es una corriente que ha sido velada e incluso reprimida al interior de las organizaciones comunistas, tal y como aconteció con György Lukács (1885-1971) y Karel Kosík (1926-2003). La virtud del Che reside en ser el primer dirigente de un proceso revolucionario triunfante con plena conciencia de la centralidad de la praxis y, por ello, su pensamiento se irá desarrollando al calor de los problemas concretos que se presentan a la revolución latinoamericana.

«Tesis sobre Feuerbach (1945), Karl Marx habla de la actividad revolucionaria como una actividad ‘crítico-práctica’ y con ello la praxis adquiere un doble carácter y una doble determinación. Por un lado, se presenta la teoría, la crítica, por otro, la objetivación de la crítica en el mundo a través de una disposición práctica, con el cual se configura una unidad, la ‘actividad crítico-práctica’».

América Latina tiene las condiciones de un continente de la esperanza, con pueblos en capacidad de enfrentar a los imperialismos, cualquiera que sea, pero que requieren tener un norte claro para enfrentar y derrotar también a sus propias burguesías en el plano histórico, socio-político general y no solo electoral. La izquierda, para ser tal, debe plantearse la superación histórica del capitalismo y para ello, el marxismo, deberá ser estudiado y llevado a la acción “sin calco ni copia”.

Marx está aquí, ofreciendo la posibilidad de integrar todas las luchas, de evitar la fragmentación de los oprimidos y plantearles la posibilidad de romper sus cadenas sin desconocer las particularidades de los combates económicos, ideológicos, de género, étnico – culturales, en torno a los bienes de la naturaleza y otros bienes comunes y demás. Desde la historia revolucionaria de los pueblos, podemos aprender valiosas lecciones. Desde nuestros errores y debilidades, desde nuestras victorias y derrotas logramos plasmar el pensamiento crítico del marxista.

En sus obras queda claro el objetivo de emancipar a la humanidad entera frente a todo elemento opresivo que impida su libertad; emanciparla de las relaciones de explotación y la consecuente opresión política; lejos de todo dogmatismo emanciparla de fanatismos y más “opios del pueblo”; emanciparla de patriarcalismo, etno-centrismo, racismo y más formas de justificar la injusticia generalizada; emanciparla de la opresión nacional; emanciparla del hambre y la necesidad; restituir el metabolismo entre sociedad y naturaleza; construir humanos integrales, polivalentes, de altos valores entre los cuales la solidaridad ocupará un lugar central. En su obra encontramos las herramientas de la emancipación de la humanidad.

En la época en que el creador del socialismo científico expuso sus ideas, las fuerzas productivas estaban por desarrollarse plenamente, la tecnología no había aportado todavía las mortíferas armas de destrucción masiva capaces de provocar el exterminio de la especie: no existía el dominio aeroespacial, el derroche sin límites de hidrocarburos y combustibles fósiles no renovables; el cambio climático no se conocía en una naturaleza que parecía infinita al ser humano, ni se había presentado la crisis mundial de alimentos para compartir entre incontables motores de combustión y una población seis veces superior a los mil millones que habitaban el planeta el año en que nació Karl Marx.

La revolución socialista es la revolución de emancipación social, emancipación que, dice Marx, tendrá lugar:“Sólo cuando el hombre ha reconocido y organizado sus ‘fuerzas propias’ como fuerzas sociales y cuando, por lo tanto, no separa más de sí la fuerza social bajo la forma de fuerza política, sólo entonces se lleva a cabo la emancipación humana”.

Marx habla del ‘hombre total’ como la forma que adquiere el hombre una vez que haya superado el ‘trabajo enajenado’. Para Marx, en las condiciones capitalistas de producción, el objeto que se produce a través del trabajo se presenta ante la conciencia del obrero como un ser ajeno, como un poder independiente o autónomo, con personalidad propia.

El problema reside en que a través del trabajo enajenado el trabajador sufre la pérdida u olvido de su ser, desvalorizando – a través de ese proceso – su propia condición humana. Esto se traduce en que el obrero es subsumido a una lógica que se escapa de su control, en el cual no es capaz de desarrollar su propia voluntad libre. El mundo del capital se presenta, entonces, como la aniquilación de la libertad humana y como pérdida de conciencia, es decir, como enajenación del obrero sobre su ser real. La enajenación del hombre sobre sí mismo va a operar también como la enajenación del hombre en relación a los otros hombres, con lo cual, la sociedad capitalista inhibe el carácter propiamente comunitario del ser humano, el hombre es un ser social, pero en la sociedad capitalista, se presenta como enfrentado, justamente, a su dimensión social.

Es en ese contexto que el ‘hombre total’ se presenta como la superación concreta de la enajenación humana, en palabras de Marx:

En las Tesis sobre Feuerbach, particularmente en la tesis III, Marx sostiene que “las circunstancias deben ser transformadas por los hombres”, lo cual implica no solo la transformación del mundo, sino un proceso de autotransformación [Selbstveränderung] del hombre mismo. En otras palabras, la praxis, la actividad revolucionaria, no se limita a la creación de un mundo nuevo, sino que al mismo tiempo permite la creación de un hombre nuevo, que se haya completamente apoderado se su ser en cuanto que ser social, se trata de un ser humano que ha alcanzado una moralidad superior, libre y plenamente consciente de su existencia.

El Che va a comprender muy bien estos elementos que estarán presentes en toda su producción teórica y que cargan de sentido a su acción revolucionaria. En el pequeño texto titulado El socialismo y el hombre en Cuba (1965) el Che señala que la máxima ambición revolucionaria “es ver al hombre liberado de su enajenación”. «“el hombre es el actor consciente de la historia”» Che

El debate del mirismo desde la historia revolucionaria

Armando Romero

Radio TV Liberación (R)

El debate ideológico del proyecto revolucionario histórico del MIR, Ha sido parte de discusiones de diferentes colectivos, que han levantado iniciativas de reorganización revolucionaria.

Recientemente un grupo que no había sido parte de estos procesos internos del MIR, lanzó un documento firmado por una DN. del MIR rearticulación que obedece a buenas intenciones o intereses personales.

Se habla de una Coordinadora del MIR Nacional, lejos de toda realidad concreta.

En 2005 fue uno de los últimos intentos serios para la Rearticulación de MIR. Nacía la Coordinadora con dos Encuentros Nacionales y un debate abierto, con la participación de colectivos, ex dirigentes del partido y una amplia representativa participación.

Se comparte un documento que hoy tiene plena vigencia.

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2do Encuentro de la Coordinadora Mirista

ABRIL DE 2005

Estimados Compañeros:

En los últimos meses, hemos vivido un proceso de suyo importante.

Luego de las masivas jornadas en torno al 30 Aniversario de la caída en combate de nuestro Ex Secretario General, compañero Miguel Enríquez, el pasado 5 de octubre, y a la masividad y potencia que alcanzaran las jornadas anti-apec, y la despedida de nuestra querida Gladys, existe la sensación de
que otro período se abre para la subjetividad revolucionaria. Digo subjetividad, ya que las condiciones objetivas han sido una variable independiente en este periodo, al menos en Chile. Con este alcance quiero hacer hincapié en un aspecto metodológico, pero que finalmente tiene profundas repercusiones en la política. Sobre esto haré alusión en otras partes de este documento.

El 30 Aniversario, se hizo sentir muy positivamente en el ánimo del mirismo.

Todas las evaluaciones fueron positivas, al menos en lo que a convocatoria y participación popular se refiere. El pueblo finalmente tuvo la oportunidad de rendir homenaje a Miguel, y con ello a todos los revolucionarios que durante
décadas entregaron lo mejor de sí mismos, por la libertad, por la democracia y por la revolución socialista. El mirismo de ayer y de hoy comenzaba a despertar, ya no como pequeñas orgánicas o colectivos voluntariosos, ya no
como grupos organizados con cierta voluntad de poder, sino, como expresión de una latencia arraigada en el alma popular, que sólo es percibida en la larga duración histórica.

Con ese influjo, una parte del mirismo, depositario de esa expresión popular y revolucionaria, y haciéndose cargo del nuevo ánimo que juntos logramos construir aquel 5 de octubre, asume el desafío de avanzar hacia instancias de coordinación o articulación de las distintas expresiones del mirismo, y de los revolucionarios. Para ello, convoca a un diálogo para el “reencuentro en el afecto y la memoria”, pero con la clara intención de levantar una instancia que promoviera “la confluencia de todas las organizaciones sociales y de
todos los sectores políticos afines, para impulsar la reconstrucción del movimiento popular chileno” .

Las resoluciones del Encuentro de Enero, son resultado de un diálogo que buscó crear “un espacio abierto” vale decir, un “lugar común” que permitiera
“resguardar los espacios de las organizaciones populares, (el estar) abiertos a los colectivos que se sienten y declaran tributarios de estas ideas”, implementando el criterio de búsqueda de acuerdos sobre la base de una plataforma de intereses comunes.

Estos planteamiento, sin duda, se formulaban desde un análisis correcto de la situación del mirismo, y a la vez, de la situación de las organizaciones populares que actualmente están presentes en el panorama político nacional.

Esto es, un escenario que muestra multiplicidad de dinámicas, enfoques y
estrategias, acerca de las nuevas maneras de enfrentar el accionar político y social.

Ahora bien, no obstante de haber sido un análisis correcto, todo parece indicar que estas advertencias planteadas como “ideas fuerza”, hacían referencia a un discurso que en la realidad buscaba más bien despejar el trauma del divisionismo, que se arraigó en la práctica política mirista, sin atender realmente el carácter de este “nuevo escenario”.

Esto es importante señalarlo, en la medida en que al no ser una política entendida y asumida en su real profundidad, finalmente terminó por abrir los espacios para que se interpretaran ciertos hechos que hacen recordar un estilo “dirigista” y “vanguardista” que en ese mismo momento se criticó.

El “dirigismo” en las organizaciones políticas aparece de diversas formas, y en diferentes circunstancias. Sobre esto no es conveniente profundizar en el presente documento, ya que son situaciones y hechos que deben ser tratados en la intimidad de cada organización. “La ropa sucia se lava en casa”.

Creemos que es más importante reflexionar sobre las causas de fondo, de este “dirigismo” que a ratos se puede interpretar como sectarismo, afán de poder y control de unos pocos, sobre lo poco que se logra articular y coordinar.

Revisemos sucintamente algunos aspectos de la realidad política del país.

Uno de los aspectos más evidentes de la situación política nacional, es la bancarrota de los modelos de representación. Hasta hace una década atrás, se mantenían con cierta vigencia el llamado modelo reivindicativo también conocido como modelo sindical, que consistía en estructurar un sistema de partidos políticos que representara a los trabajadores, levantara “plataformas de lucha” y enfrentara los intereses de estos con el Estado. Un segundo modelo, llamado clientelístico o poblacional, consideraba la mediación de “la política” entre el pueblo y el Estado. Los pobladores elegían a sus representantes, y estos, “por mandato popular” hacían llegar las quejas y solicitudes al poder de turno.

Por cierto, esto generó una serie de problemáticas que, por ejemplo, redundaban o en el más ingenuo populismo, o en el más obsesivo vanguardismo. Es importante destacar que esta dinámica no era algo anómalo del sistema, sino que daba cuenta de una manera válida y coherente de hacer política en un Estado-empresario, que en muchos momentos logró atender efectivamente las necesidades del mundo popular. No por nada, las décadas del 40 al 70 son las de mayor avance relativo de las luchas de los trabajadores.

Sin embargo, esta manera de hacer política, como señala Gabriel Salazar, lo que hacía era ocultar el verdadero actor de la política, esto es, las clases populares, siempre anónimas, siempre representadas por los letrados, los posicionados, los interlocutores válidos de un poder…. siempre dominante.

A propósito de larga duración histórica, este “bajo pueblo” siempre ha tenido momentos en que aparece haciendo política, pero, siempre ha habido quienes pretenden capitalizar, conducir y direccionar hacia un concepto
“desterritorializado”, su vocación revolucionaria.

Lo que resulta más curioso de todo esto, es que el MIR intuyó el modelo que superaría esta manera “tradicional” de hacer política. Cuando el Partido
reconoce en lo pobres del campo y la ciudad su potencial revolucionario, no hace sino identificar nuevos actores en un nuevo escenario político, económico y social.

Bastaría con volver a realizar ese ejercicio para darse cuenta que hoy han aparecido nuevos actores, y lo más importante, es que estos actores han comenzado a establecer relaciones horizontales entre sí, al tiempo de orientar sus demandas y esperanzas hacia un fin político, sin la necesidad de
interlocutores que los representen.

Ejemplos de esto hay varios. Citar, por ejemplo, la gran marcha de la anti-apec cuya estrategia movilizadora fue precisamente el respeto por la
pluralidad, la diversidad de opiniones, y la validez de todos los diagnóstico de la realidad. Lo que unía a esas organizaciones era precisamente un concepto
político, el rechazo al imperialismo, pero ahora, sin una convocatoria de “los
abajo firmantes”. Era a ratos extraño y a ratos gratificante, ver a los partidos políticos inmersos y confundidos en la diversidad social.

Y los ejemplos siguen: hoy contamos con una ciencuentena de grupos anarquistas, un centenar de colectivos medioambientalistas radicalizados, grupos bolivarianos o de activistas en Internet, grupos poblacionales orientados a la actividad cultural, grupos de televisiones locales, etc. etc. Lo que los une es una visión común sobre la sociedad, con valores y principios que nos hacen recordar a los utopistas franceses, a los más entusiastas bolcheviques o al propio Marx.

Pero independientemente del potencial revolucionario que pudieran tener estos grupos, o si efectivamente estarían en condiciones de conformarse como un grupo con real vocación de poder, lo que es importante advertir es su organización de carácter social y su lucha de carácter eminentemente político. Quiero citar a un dirigente Mapuche en el último encuentro de la Red Bolivariana de los Pueblos, realizada la semana pasada: decía que durante décadas el pueblo Mapuche estuvo invisible en la lucha política nacional, y fue precisamente cuando se retiraron los partidos el momento en que el pueblo Mapuche emerge como un actor de la política, como en otros
tiempos. Al desaparecer la mediación política aparecen los actores sociales, y su lucha, al verse enfrentada directamente al poder dominante, se politiza, y
la política se convierte en un gesto autónomo y legitimo, toda vez que emerge desde una cotidianeidad.

Esto, queridos compañero, no se denomina de otra manera que: Poder Popular.

En efecto, el proyecto mirista no es crear organismos intermedios para mediatizar las luchas populares, sino que, por el contrario, acercar el pueblo a la política, con una clara vocación de autonomía y respeto por el “desarrollo desigual y combinado” de las dinámicas populares.

Esta intuición mirista, hoy por hoy, y de acuerdo con el desarrollo del modelo capitalista contemporáneo, se ha convertido en una ley, que el que no la sigue desaparece del escenario de la política, y en particular, de los revolucionarios.

Por lo tanto, cuando hablemos de “dirigismo” y “vanguardismo” es muy necesario saber de lo que se está hablando. Estamos ciertos que en cada
organización revolucionaria, a ratos no se entiende de lo que se trata la crítica a esta anomalía actual de la política. Decimos actual, ya que en otro momento pudo ser coherente con el modelo, pero ya no lo es. Y no lo es, no porque nosotros lo hayamos decidido, sino que, lamentablemente, las causas últimas de este fenómeno están a la base del nuevo modelo de acumulación capitalista. El Estado se retira de la política, se prioriza un nuevo actor dinámico de la economía, cual es, el actor privado empresarial, y se deja al mundo social a las leyes del mercado, donde los antiguos políticos intentan representar, ya no a través de grandes conglomerados y orgánicas que copen a las organizaciones sociales, sino que, en este caso, simplemente representar a “la gente” a través de los grandes temas instalados en “la opinión pública”.

En este contexto, aparece la política como “vedette”, o la farándula de un país pacificado y domesticado, disfrutando del “crecimiento económico”.

Cabe señalar que la apuesta de los dominantes es precisamente abrir espacios de participación de la sociedad civil, precisamente por el diagnostico del país pacificado. Por ese motivo aparecen muchas iniciativas que buscan la ahora llamada “gobernabilidad” o “gobernanza” las estrategias de control, y conducción de los distintos grupos sociales, en un contexto neoliberal.

Sin embargo, lo importante, es que precisamente en este escenario abierto por el neoliberalismo, se dan las condiciones para que la sociedad civil se levante con autonomía y liderazgo propio. Así como en otras épocas. Y si la dominación neoliberal ha dejado que esto ocurra es por que en realidad no creen en la larga duración histórica. No creen que el pueblo tenga memoria, no creen que el pueblo lucha por un valor, y no por un simple bienestar
económico e individual. El pueblo lucha contra las desigualdades, pero también lucha por la dignidad y la soberanía.

Pero cabe preguntarse por qué, si el pueblo queda al desamparo del mercado, la izquierda extraparlamentaria o izquierda revolucionaria no ha sido capaz de articular un discurso coherente y representativo de las grandes mayorías del mundo social. Cuando decimos discurso decimos un proyecto político que no sea exclusivamente la lucha por los derechos humanos, que por cierto es necesaria, pero que en sí misma no es capaz de articular una voluntad de poder.

Y la respuesta es más simple de lo que se piensa. A pesar de que muchos compañeros en la izquierda pueden diagnosticar esta situación, los partidos no han sido capaces de dar cuenta de este nuevo y radical escenario.

Precisamente, por el hecho de que en su reconocimiento está la formula de un nuevo rol, que por cierto, se presenta con menos privilegios y por tanto, menos poder, para estos eternos mediadores.

Cualquiera pensaría que lo que digo es una herejía, sin embargo, bastaría con mirar atrás y darse cuenta que la historia del MIR es la historia de una manera nueva de hacer política, sin considerar “el poder dominante”, aún cuando eso signifique abandonar apellidos, estirpe, y los privilegios que el sistema nos hereda con el paso de los años. Esto que pudiera no ser entendible para un comunista, para un mirista es algo lógico. El rojinegro es precisamente la posibilidad de nacer y morir constantemente, en un ejercicio de permanente revolución. Nada más actual, nada más del siglo XXI. Para una política renovada no es necesario ir más lejos que ir a la propia política que el MIR abrazó.

En otras palabras, lo que hoy entendemos con claridad es que no es indispensable una condición de clase para hacer la revolución. Por cierto es
necesaria. Sin embargo, hoy por hoy la revolución no es ni más ni menos que una decisión. Ya que esta, al estar orientada hacia valores, se transforma en un imperativo moral, más que en una posibilidad necesaria que nos confiere un modelo basado en desigualdades económicas.

Esto que hablamos no lo descubrimos nosotros. Fue el Che, que viviendo el proceso de construcción del socialismo en Cuba siempre fue partidario de la convicción revolucionaria, por sobre el estímulo material a los trabajadores cubanos. De esto se ha reflexionado mucho en la última década. Hoy en día es más evidente que nunca, y pensamos que la discusión no acepta más interpretaciones: la revolución la hacen los que quieren hacerla. Los que pensamos que es un imperativo categórico, ajustado a valores y principios que ya son parte de un sentido común, el sentido común del hombre del siglo XXI. El Che nos mostró el camino. Hay muchos que ya lo están recorriendo.

Cuando unimos diversidad, pluralidad y convicción política, nos enfrentamos a la necesidad de rehacer una política de nuevo tipo. Son estos componentes los que están presentes en el nuevo escenario. Son estos elementos de los que hay que dar cuenta en un nuevo proyecto revolucionario. Y la verdadera fortaleza del MIR es justamente que tiene una historia, una experiencia, y un liderazgo en la sociedad que no se puede desaprovechar tan rápidamente.

Pero como afecta esto a la política de la Coordinadora?…

La Coordinadora pretendió articular a diversos colectivos, organizaciones, grupos, y compañeros que han vivido las últimas décadas luchado contra el sistema y luchando contra sí mismos. Contra el sistema, ya que las condiciones de vida de las personas ha empeorado notablemente, sobre todo en el contexto latinoamericano. Nadie se traga la política de que a mí me tocó un polo integrado y a otro un polo excluido, y por tanto el que tiene que luchar es al que le tocó la exclusión capitalista. Nadie formado en el acero de la revolución pensaría de esa manera. Los revolucionarios estamos concientes de todo el escenario internacional. Eso es clave para entender las nuevas formas de dominación neoliberal, la miseria y explotación de la que seguimos siendo objeto. Pero también luchando contra nosotros mismos, contra
nuestro conservadurismo que cada tanto se expresa con mucha fuerza, sobre todo cuando se trata de asumir posturas nuevas y radicales, al calor de los nuevos tiempos.

El escenario actual nos impone nuevos desafíos. Y por cierto, una nueva manera de hacer política. De ejercitar una relación horizontal con las
organizaciones. De evitar un vanguardismo mediador de la sociedad civil. De respetar la opinión y autonomía de los distintos grupos y colectivos sociales.

De pretender liderar lo que es parte de nuestra historia y nuestra luchas, sin caer en la pretensión de certeza de un discurso político. Ese es el desafío.

Obviamente, surge rápidamente el tema de la vanguardia. Y para cualquier compañero formado en el leninismo, la vanguardia es una necesidad. El gran desafío es pensar una vanguardia que de cuenta de las nuevas realidades. Tal vez ahí está el verdadero ejercicio de un revolucionario. Tal vez ahí está el ejercicio de superación del conservadurismo que cada cierto tiempo se hace
presente entre nosotros, de las maneras más diversas y en las prácticas más encubiertas.

Hace algunas horas, tres de los grandes grupos miristas, hasta hace poco tiempo antagónicos en la práctica política nacional, se han acercado para decir que están dispuestos a avanzar en un verdadero proceso reunificador.

Yo propongo que nosotros debemos avanzar hacia la consecución de ese
proyecto. Propongo que orientemos nuestro esfuerzo a la búsqueda de la Unidad, que fue el objetivo central de las reuniones de enero. Propongo que debatamos los detalles de ese objetivo, y orientemos nuestro accionar, levantando una plataforma por la Unidad, la Unidad de los revolucionarios, la unidad de la gran patria mirista.

Y una vez que lo hayamos logrado, nos integremos a las luchas de las organizaciones, así como ayer, un movimiento por un país distinto, un país
mejor, un pais que nosotros sabemos que es posible.

Compañeros,

¡ Adelante con la reunificación de los revolucionarios !

¡¡¡¡ Vive tu tiempo, ejerce tu poder. ¡!!!

Santiago, 23 de abril de 2005

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La “tía Pochi”: Retazos de esa memoria latente mirista

Armando Romero

AITUE NOTICIA

La noticia nos vuelve la mirada hacia nuestra memoria latente; La Serena, martes 2 de abril a fallecido la “tía Pochi”. Sofia de Lourdes Vera Freire, afectada por un cáncer pulmonar, golpeada por los misterios, la desesperanza, el abandonos y tristezas de su vida pintada en su mirada hoy apagada. Sofìa fue la compañera de Juan Ramón Ramirez Vicker hasta los últimos momentos de su existencia el 5 de Noviembre de 1977…Desde su dolor supo reconstruir su vida, sin dejar jamás su peor enemigo, los recuerdos atrapados en la negación de justicia para quien fuera su amado compañero.

Juan tenía 25 años al momento de su muerte, los pobladores de la Población Juanita Aguirre lo vieron con su alegre prisa de los sueños de esa juventud, que creyó posible la utopía, en la casa de sus padres Calle Florencia Nº 6072 Comuna de Conchalí, donde vivió su adolescencia en forma apasionante y comprometida en sus ideales fueron forjando al militante revolucionario.

En las historias de los mirista el amor siempre ha estado muy presente, se podría escribir más de una novela de esas historias de vidas. En su compañera Sofía Vera Freire, había encontrado ese anhelado amor y pasión para proyectarse como familia; con quién alcanzó a compartir parte de su vida, conviviendo con ella hasta su muerte sin llegar a tener hijos; quizás la mujer mas importante para él, a quien conoció por el Verano del año 1972 en Linares, a sus 19 años. La “Sofia Loren” como el decía de ella, una pareja alegre rebosante de proyectos de amor revolucionario, de ese compromiso militante que los enfrentó a la muerte en los sucesos “EXPLOSIÓN EN SAN MIGUEL….MUEREN DOS MIRISTAS”.

“LEO RUBEN” integraba la Dirección Regional del MIR en Linares, había logrado romper el cerco represivo ese 11 de septiembre de 1973, la fecha del golpe militar recibe órdenes de replegarse hacia la Cordillera en búsqueda de caminos no controlados por la policía para cruzar la cordillera, por los resultados desastrosos que implicó dicha acción decide volver a Santiago a modo de resguardar su vida. Incorporándose con su compañera a la (R). Sofía recordaba esos días con esa mirada atrapada por la ausencia y el dolor esculpido en su alma.

La familia de Juan fue sistemáticamente vigilada y reprimida por efectivos del Grupo Nº 10 de la FACH muchos de estos funcionarios mantenían su lugar de residencia en la propia Población Juanita Aguirre se había establecido retenes móvil en las poblaciones del sector. Toda la familia era vigilada por efectivos militares, agentes de civil y desde la comisaría de Carabineros de Población Eneas Gonel Comuna de Conchalí, quienes actuaron dateados por propios vecinos civiles delatores y uniformados residentes, quienes conocían del sentido social y solidario del grupo familiar.

En estos días vemos por las redes sociales publicaciones de mirista, que ventilar públicamente sus diferencias, sus rencillas personales y se descalifican mutuamente. Una vergüenza que nos debería hacer reflexionar del daño que estos compañeros causan, muy alejado de lo que ha significado la historia militante de nuestros compañeros. Aquellos que desde sus posiciones ideológica personales, descalifican, tratan de infiltrados y lanzan falsas acusaciones, actuando por ambiciones ajenas al MIR.

La muerte de la compañera Sofía en la ciudad donde se refugió, para reconstruir su vida sin olvidar jamás su propia historia revolucionaria. Quienes la conocimos supimos de su grandeza humana, de ese dolor viviente que significó la muerte de su compañero.

Los antecedentes que se logrado revelar de esos años nos ilustran del trabajo sucio de los servicios de inteligencia de la dictadura; René Ramírez Vicker, publicista cuyo hermano Juan murió destrozado por una explosión el año 1977 -supuestamente mientras manipulaba una bomba-, descubrió este párrafo en los archivos desclasificados por el Senado de Estados Unidos. Así se enteró que Juan Ramírez Vicker y Nelson Espejo Flores fueron ejecutados por el Comando Conjunto. Sus agentes colocaron una bomba en la casa y la hicieron estallar a distancia, cuando sus moradores se encontraban en el interior. Eso se deduce del informe Nº 6 817 0174 77, fechado el 15 de noviembre de 1977, dirigido al agregado naval de la embajada norteamericana.
La traducción de parte de ese informe dice:
“La fuente afirma que los directores de los servicios de inteligencia del ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se coordinaron entre sí para conducir operaciones contra dos casas de seguridad de Santiago, una en el área de Conchalí y la otra en la comuna de San Miguel. La fuente no reveló si estas operaciones se hicieron con conocimiento o cooperación de la CNI. Un grupo, formado por miembros de cada uno de los servicios de inteligencia involucrados, entró en la casa de seguridad de Conchalí el 2 de noviembre de 1977 y confiscó armas y explosivos. Posiblemente, debido a que se filtró información sobre esta acción, no había nadie en la casa de seguridad y nadie fue detenido. … (Ilegible en el documento desclasificado) … notó que los explosivos confiscados en el allanamiento de la casa de seguridad de Conchalí desaparecieron pero no lo pudo explicar a … (ilegible).
En una segunda operación contrainsurgente, otro grupo similar dejó una bomba en la segunda casa de seguridad, en San Miguel, el 5 de noviembre de 1977. Dos personas murieron a causa de la explosión. Después, Carabineros y la CNI encontraron en el lugar gran cantidad de explosivos y armas en medio del desastre.
La fuente explicó que el uso de bombas contra las casas de seguridad había sido una decisión consciente ya que los jefes de los servicios de inteligencia pensaban que la mejor manera de encarar los problemas de estas casas de seguridad era hacerlas explotar, de ser posible con los terroristas adentro. Los seguimientos y arrestos demorarían ‘meses’, en cambio una explosión tendría resultados inmediatos. La fuente reveló que la batalla contra el peligro terrorista asumía esas características. La fuente identificó específicamente a las dos víctimas como miembros del MIR. Resulta de interés especial en su versión de los eventos de Conchalí y San Miguel la afirmación de que eran planeados y ejecutados no por la CNI, sino por miembros de la comunidad de inteligencia de los servicios militares (Comando Conjunto, N. de PF). No se sabe si los funcionarios de inteligencia actuaban con o sin presupuesto y cooperación de la CNI. La evaluación es que el análisis de las ramas de los servicios de inteligencia realizado, es de muy alta credibilidad. Indicaría que la CNI no tenía el monopolio del accionar contrainsurgente encubierto en Chile. Indica también que las ramas de los servicios de inteligencia operaban por cuenta propia, porque no confiaban en que la CNI estuviera enfrentando la subversión con efectividad”.

Los jóvenes, miembros de la resistencia antidictatorial, murieron por una explosión la noche del 5 de noviembre de 1977. Sofía Vera Freire, pareja de Juan Ramírez Vicker, logró escapar. Ella atestigua que tanto Juan como su amigo Nelson Espejo Flores “estaban vivos, conscientes y mal heridos y aunque llegó al lugar una ambulancia, se les dejó desangrar hasta morir”. La CNI había reemplazado a la Dina y la dictadura tenía claro el alto costo internacional de la desaparición de detenidos. Se iniciaban las ejecuciones selectivas de militantes de Izquierda y en especial del MIR, al que pertenecían los asesinados. Los agentes de la CNI buscaron encarnizadamente a Sofía Vera, identificada entonces en la prensa como “la tía Pochi” (porque así la llamaban los niños del barrio). Ella logró salir del país. El accionar represivo alcanzó pronto a dos dirigentes del MIR, Augusto Carmona y Germán Cortés, ejecutados en diciembre de 1977 y enero de 1978, respectivamente, de acuerdo al método de seguimiento-control y ejecución.
En 1991 la Comisión Rettig rechazó investigar los antecedentes recopilados por las hermanas de Juan Ramírez, que habían logrado ubicar la casa donde los jóvenes cayeron. “Se nos dijo que estábamos exagerando”, comenta Ruth, una de ellas. Los nombres de los jóvenes ni siquiera figuran entre los “casos sin convicción” incluidos en dicho informe.

Los titulares de la prensa institucional de la época señalaba : ” en la vivienda. El Mercurio en tanto, da cuenta de la versión de la CNI donde se asigna al inmueble la condición de “casa de seguridad” del MIR, agregando que “las cargas explosivas encontradas son similares a las utilizadas recientemente en distintos puntos de la capital para perpetrar atentados”. La Segunda comenta la pérdida de la mano de uno de los cuerpos, mientras que el desaparecido diario El Cronista recoge opiniones de vecinos llamando a denunciar a los militantes de la resistencia.

El no haberse establecido justicia en los hechos donde muriera su compañero, acompañaría a lo largo de su vida a la “tía Pochi”. Como bien ella relataba a sus más cercanos, ” en esos años de clandestinidad, fuimos felices con Juan disfrutando cada espacio de vida, visitando a su familia y tratábamos de compartir momentos familiares”.

Son trazos humanos de compañeros mirista, que nos entregan testimonios de esos valores revolucionarios de esos años.

El PC y el FA hacia una coordinación con vista a las próximas elecciones.

Mientras la derecha logra empoderada su proyecto político de mercado, articulando una coordinación en la región. Los partidos políticos con representación parlamentaria de oposición, firman un acuerdo político de alianza imponiéndose la estrategia del PC y el FA.

El PC y el FA hacia una coordinación con vista a las próximas elecciones.

Al interior del FA los sectores de “izquierda” que aún creen posible, un espacio de participación en la toma de decisiones políticas de esta coalición progresista. El acuerdo político de las bancadas parlamentarias, dejan en evidencia los verdaderos objetivos de sus líderes.

La ausencia de una izquierda revolucionaria, de un proyecto político que levante las banderas históricas de lucha de clase. Obedece principalmente a una incapacidad política, de autocrítica consciente que supere las divisiones internas, al natural recambio generacional de los cuadros políticos.

El MIR continúa siendo un proyecto revolucionario vigente, serán esas nuevas generaciones rebeldes las que hoy tienen ese desafío histórico del presente.

Los vendedores de humo en el último tiempo han hablado de rearticulación, del año de la consolidación de una supuesta coordinación del MIR. A no confundirse y engañarse con discursos de personas que utilizan el legítimo anhelo de reconstruir al MIR. Sus objetivos obedecen a intereses personales en algunos casos, en otros en busca de una legitimidad política.

Debate mirista es un espacio abierto de discusión política, sin ninguna representación orgánica o corporativa.

Miramos el legado histórico rojinegro de lucha, con vista a la esperanza dejando atrás la cultura de la derrota, aportando con la experiencia y nuestra responsabilidad histórica, sin buscar un protagonismo de conducción política. Sin descalificaciones personales o ataques político por las redes sociales.

Se hace necesario superar estas debilidades políticas, para enfrentar a la derecha populista y el fascismo que está ganando espacio y legitimidad entre la gente.

Asistimos al acomodo estratégico del PC, que ha retomado su participación dentro de los movimientos sociales, logrando eficazmente retomar la conducción de las movilizaciones. El acuerdo político de coordinación parlamentaria, es claramente una señal de alianzas de los partidos políticos progresistas y la centro izquierda chilena.

Miguel Enríquez nací un 27 de marzo 1944

Soy Miguel Enríquez nací un 27 de marzo de 1944 en Talcahuano…Hoy cumpliría un años más brindando con los amigos, fumando entre risas y recuerdos…es verdad que, mi corta vida fue plena de alegría, de encuentros y desencuentros, de amores y pasión por la vida, pintado los espacios de la alegre rebeldía. Bien decía un posteo subido a las redes sociales, nadie celebra mi nacimiento, más bien pareciese ser un ritual de mi muerte cada 5 de octubre, cual sacrosanta romería desfilan por mi tumba levantando puños atrapados en la cultura de la derrota.

En este natalicio quisiera compartir un fragmento de la poesía de un camarada con el cual nos unió gratos momentos de conversaciones.

“Como el combo y la pala y el azadón y la pica y la barreta
parten mundos y piedras y abren tumbas y surcos
y socaban el ensueño tremendo y milenario de las minas,
tú, herramienta de las masas obreras,
cumpliendo tu rol democrático de transición,
muriendo como una gran larva marxista,
las llevarás al poder político,
hinchadas de aliento popular,
bramando y forjando la revolución socialista de Chile,
el gran día de gloria del proletariado.”

La casa de mis padres en Avenida Roosvelt 1674 fue parte de múltiples encuentros y reuniones sociales, donde un día llegó invitado Pablo de Rokha.

Innumerable libros, crónicas y documentos se han escrito del Movimiento de Izquierda Revolucionaria en Chile, el MIR nació con el claro objetivo de aglutinar una izquierda revolucionaria en base a una estrategia ya clarificada por hechos históricos. No obedeció a otros intereses que crear las condiciones para la revolución en Chile.

Es por ello, que desde nuestra juventud rebelde nos propusimos caminar por la huella de la liberación latinoamericana antimperialista, re-marcada en el tiempo de
nuestra generación por la Revolución Cubana.
Principalmente nos identificábamos desde el comienzo con el Movimiento 26 de Julio y el humanismo socialista de Che Guevara.

Éramos un puñado de jóvenes irreverentes, que no requerimos permiso para construir nuestros sueños revolucionarios. Hoy vemos otras generaciones levantando esas mismas bandejas rebeldes, aquellos que desde la nostalgia con discursos dogmáticos, pretenden dar conducción o arrogarse representación sin un mínimo trabajo de bases. A esos compañeros los invito a caminar con estas nuevas generaciones, dejando de lado sus ambiciones personales y estar a la altura de nuestra historia.

Ese 15 de agosto de 1965 se plasmó políticamente la línea insurreccional, con aporte de compañeros que dieron sustento ideológico a nuestra tesis político-militar, y que fuera aprobada como primer documento en el Congreso de Fundación. Junto a mis amigos y compañeros Marcello Ferrada, Bautista van Schouwen, mi hermano Marco y el grupo militante de la fracción “Movimiento Socialista Revolucionario” de Concepción. Forme parte de una generación con grandes sueños, alegre y convencida de nuestros ideales revolucionarios.

El revisionismo histórico podrá dar vuelta, y mil veces vueltas, su especulación sobre los otros “partidos” y respetables tesis ya sean trotskistas o provenientes de otras rupturas orgánicas de la izquierda ortodoxa, y que habrían sido según el revisionismo, determinantes en
la fundación del MIR. ” Marcello Ferrada

Venezuela: la operación encubierta de la CIA al trasluz de la historia

Agencia Informativa de la Resistencia AIR

Desde las sombras se articulan las redes oscuras de la CIA, con un solo objetivo que en ningún caso es la democracia. El objetivo es instaurar un gobierno pro norteamericano en Venezuela, logrando el control de las reservas de petróleo para sus propios intereses geopolíticos imperialista.

Juan Guaidó no se autoproclamó presidente de Venezuela, sino que le ordenaron desde la presidencia de Estados Unidos que se auto designara con la finalidad de tener una justificación para poder intervenir en dicho país. Ha sido el presidente Trump el que ha decidido que había llegado el momento de intentar dar un jaque mate a Nicolás Maduro y ha decidido que esta era la forma en que debería ser instrumentado. Para sus objetivos cuenta con la participación de los gobiernos de derechas de la región, Chile, Colombia, Argentina, Paraguay, Perú y Brasil.

Trump ha decidido poner en marcha una operación de intervención militar en Venezuela. Logrando el control de la dispersa oposición venezolana, a diferencia de 2002 se instalado en el consciente colectivo la figura mediática de Juan Guaidó, como líder de la oposición, incrementando la operación de acoso y aislamiento del gobierno bolivariano. El conflicto realmente existente en Venezuela ha dejado de ser un conflicto básicamente interno, para pasar a convertirse en un conflicto fundamentalmente internacional, que puede escalar en un conflicto bélico en la región.

No es una preocupación genuinamente democrática la que está detrás de la decisión de los Estados Unidos. No es el restablecimiento de la democracia en Venezuela el objetivo que se persigue, sino algo distinto, que no sabemos con seguridad el alcance de esta operación dirigida por la CIA. En el supuesto de lograr sus objetivos golpistas, supondrá la imposición inicialmente de una forma no democrática de ejercicio del poder con posibilidad de proyectarse en el tiempo de manera indeterminable. En ese probable escenario la ficticia unidad de la oposición, daría paso a las históricas pugnas por el poder político, Venezuela volvería a manos de los banqueros, del capital foráneo y del terrorismo de estado. Los millones de bolivarianos serían perseguidos y la prisión política y tortura, nos remontaría a los años más oscuros de Venezuela.

En ese probable escenario la ficticia unidad de la oposición, daría paso a las históricas pugnas por el poder político, Venezuela volvería a manos de los banqueros, del capital foráneo y del terrorismo de estado. Los millones de bolivarianos serían perseguidos y la prisión política y tortura, nos remontaría a los años más oscuros de Venezuela.

Hay que tener presente que, al día siguiente del fracasado golpe de Estado de abril 2002, se tomó en Washington la decisión de hacer lo mismo que en Nicaragua, o sea contratar una firma de consultoría que sirviese de fachada para el dinero de la USAID, mucho más cuantioso que el de la NED. El primer contrato se firmó el 30 de agosto de 2002, por un monto ligeramente superior a los 10 millones de dólares para los dos años siguientes destinados a actividades políticas en Venezuela. Abrieron sus oficinas en agosto de 2002, con cinco personas que llegaron de Washington, nombradas por la USAID. Ese ha sido un modelo de operaciones encubiertas favorita empleadas en las estaciones de la CIA.

En ese contexto, Guaidó, es un simple peón de todo el ajedrez geopolítico que se maneja contra Venezuela, su juramentación es una simple excusa, para tratar de establecer las condiciones mínimas que se requiere, creando los escenarios mediáticos que permitan manipular y engañar a la opinión pública, como lo hicieron en Irak, logrando un mecanismo de intervención que les permita armar una especie de cabeza de playa que garantice energía barata en una posible guerra mundial. Colombia está siendo transformado en el centro de operaciones de la CIA, entrenamiento de tropas de mercenarios para realizar sabotajes a instalaciones estratégicas de Venezuela.

Asistimos a una planificada operación de intervencionismo del gobierno Norteamericano, con la abierta complicidad de la prensa institucional. La cobertura internacional de las protestas anti-gubernamentales ha sido abiertamente sesgada y pro-opositora. No existe la más mínima intención de mostrar la realidad venezolana de forma balanceada. Las únicas voces representadas en los principales medios internacionales son anti-gubernamentales y hasta los mismos reporteros no esconden su postura crítica contra el gobierno de Maduro. Es como si no existieran las millones de personas que siguen creyendo en el proyecto chavista bolivariano, invisibilizando e ignorando la existencia de esta realidad. Mucho menos informar de las causas de fondo de la falta de medicinas, alimentos y repuestos para las instalaciones industriales. Desde una línea editorial emanada desde la CIA, se miente y engaña al mundo

La cobertura internacional de las protestas anti-gubernamentales ha sido abiertamente sesgada y pro-opositora. No existe la más mínima intención de mostrar la realidad venezolana de forma balanceada. Las únicas voces representadas en los principales medios internacionales son anti-gubernamentales y hasta los mismos reporteros no esconden su postura crítica contra el gobierno de Maduro. Es como si no existieran las millones de personas que siguen creyendo en el proyecto chavista bolivariano, invisibilizando e ignorando la existencia de esta realidad. Mucho menos informar de las causas de fondo de la falta de medicinas, alimentos y repuestos para las instalaciones industriales. Desde una línea editorial emanada desde la CIA, se miente y engaña al mundo, Venezuela está siendo intervenida a los ojos del mundo, con la vergonzosa complicidad de los gobiernos de derecha y la comunidad internacional.

En estos días Donald Trump no a usado las redes sociales para atacar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro, hay un silencio conspirador de la maquinaria bélica.

Es así que, las manifestaciones violentas han sido tratadas como “pacíficas” y “democráticas” en casi todos los medios internacionales. Medios de influencia mundial como el New York Times, la cnn y la prensa de derecha han tratado la imagen de los jóvenes encapuchados con bombas molotov en mano con romanticismo, como si fueran los (luchadores por la libertad) del siglo XXI. Financiados por la CIA para realizar sabotajes, asesinar, crear el caos y realizar autos atentados.

Estas manifestaciones violentas en las calles de Washington con sus armas letales caseras y su discurso golpista, serían inmediatamente calificados como terroristas y la reacción del estado sería implacable. En Estados Unidos cualquier manifestante que desobedece la ley o intente protestar sin permiso se enfrenta la detención y cargos penales, a no dudar esa misma prensa los calificaría como actos vandálicos. Si usara armas contra las fuerzas estatales o empleara un discurso violento contra el gobierno o el Presidente, pagaría con muchos años de prisión. Situación similar acontece en Chile donde a los movimientos sociales se les criminaliza, donde al pueblo mapuche se le asesina, se le reprime por el Estado chileno. Lo mismo acontece en Argentina donde la represión es de gatillo fácil.

La cobertura instruida desde las oficinas de la CIA sobre la situación en Venezuela no es nada nuevo y forma parte de una estrategia más amplia de justificar alguna intervención o acción para lograr la instalación de un gobierno favorable a los intereses estadounidenses. Los ejemplos a nivel mundial habla por sí mismo.

Desde la Casa Blanca se está fraguando el destino de los venezolanos, tomando decisiones que en nada beneficia a su pueblo. La pregunta es cuanto más podría resistir la dignidad de Venezuela, el criminal bloqueó que está siendo objeto, para ahogar la economía y generar el caos. Juan Guaidó este sábado 9 de marzo, anunció atentados a los servicios básicos, como la gasolina y el suministro eléctrico.

El objetivo es debilitar la autoridad del presidente Nicolás Maduro, hacer de Venezuela ingobernable en sus actos administrativos gubernamentales.

Venezuela por la paz