Chile: profesores rechazaron bajar el paro nacional

Radio TV Liberación Miguel Enríquez.

Los profesores rechazaron bajar el paro nacional. En la consulta a lo largo de Chile, los docentes decidieron continúa en paro nacional.

Luis Fuente Urra

CRONICA DE UNA BAJADA ANUNCIADA

Los profesores de base, esos que se sacan la mugre en la sala de clases han mantenido una paralización de sus labores exigiendo una educación digna para los trabajadores y para los estudiantes.
Así nació este paro. Con una serie de puntos de exigencia que poco o nada le cuestan en recursos.
A mi juicio, los puntos centrales de este petitorio están compuestos por:
a. El reconocimiento de los estudios de nuestras colegas educadoras de párvulos y diferenciales.
b. El abordar de una vez por todas, el pago de la deuda histórica.
c. La eliminación de la reforma curricular que castra el conocimiento a los estudiantes de los liceos públicos y,
d. Creo que se debiera agregar también, y esto por el carácter que tomó la represión hacia los profesores y profesoras, durante el paro: El respeto a los DDHH de quienes nos manifestamos en cada uno de estos días de movilización. Las golpizas, la obligación de desnudarse en las comisarías, las embestidas con gases y guanacos contra las manifestaciones pacíficas de los profesores ponen en la mesa el tema. Si la autoridad trata así a los profesores ¿Cómo lo hacen con otros sectores?

¿No nos trae recuerdos de lo que históricamente ha pasado en el colegio de profesores con otras movilizaciones?
A este respecto cabe reflexionar que nos han arrastrado a derrota tras derrota. Para no ir muy lejos en la historia:
-Nos impusieron una evaluación punitiva a pesar de la oposición de los profesores que, por acuerdo en un congreso, sólo se aceptaría cuando se resolviera la Deuda Histórica, que lleva ya 14.000 fallecidos esperando su pago.

– Perdimos días y días exigiendo lo que, en legítimo derecho nos correspondía, y bajaron un paro que exigía el pago del bono SAE, contemplado en la ley y que la mayoría de los municipios (de todos los colores partidarios) desconoció.

Entonces podríamos, necesariamente concluir, que el problema no es quien dirige la institución, EL PROBLEMA ES LA INSTITUCION MISMA, que nacida al alero de la dictadura, fue concebida para que los trabajadores tuvieran márgenes de decisión acotados. Una organización excluyente, desclasada y con dirigentes que viven cómodamente a partir del 1% que cotizan sus socios.

El hora de levantar una organización que sea capaz de resolver los problemas de todos y todas, de luchar más allá de los marcos que impone una institucionalidad que está hecha para los empresarios, para los patrones o, si usted es amigo de los términos legales, para los sostenedores.
Es hora de conformar organización autónoma, con prescindencia de los partidos y que sea capaz de confiar solamente en los trabajadores.
Sea cual sea el resultado de esta consulta, las cartas están lanzadas: Los trabajadores no pueden seguir confiando en quienes los desunen.

LUIS FUENTES URRA
PROFESOR DE AULA
DE LA COMUNA DE QUILICURA

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La Marcha al revés en su contexto histórico

Equipo Editorial

Radio TV Liberación

Miguel Enríquez

Marcha al revés

« El último año del gobierno de Ricardo Lagos, un grupo de personas del colectivo rearme, convocó en Santiago a una marcha llamada “La Marcha al Revés. La convocatoria se realiza a través de diversos medios: afiches, volantes, radios, internet, televisión comunitaria, y por supuesto, oralmente. Pese al movido escenario, cargado de tensiones y conflictos internos, la Marcha Rearme se lleva a cabo el domingo 11 de septiembre de 2005, alcanzando una convocatoria de mil personas aproximadamente y fue violentamente reprimida. »

“No queremos instalar un evento que compita con la marcha que año tras año rehace el trayecto entre La Moneda y el Cementerio General.

Entendemos que, para familiares de ejecutados políticos, de detenidos desaparecidos, de torturados, y de cualquier otro ciudadano, ese trayecto junto con representar un fragmento de memoria, a la vez testimonia su dolor y su interpelación de justicia. Por ello proponemos e invitamos, a los que estamos vivos, a los jóvenes, a la inmensa mayoría que acaso reciben migajas del festín de los vencedores, a quienes por su diversidad se les margina, a volver al centro cívico desde el cementerio, una vez que finalice el rito de recogimiento, llevando con nosotros la fuerza y convicción de los que cayeron para apropiarnos de lo que nos pertenece, para apropiarnos de nuestra vida cotidiana y colectiva, para hacer significativa la democracia.

Porque es posible recobrar y proyectar los sueños de los que murieron y enriquecerlos con los nuestros…”(Convocatoria, 2005)

11septiembre 2005 1° Marcha al revés

Por lo tanto, se buscaba el llevar la memoria desde el cementerio hacia el espacio público, el objetivo era honrar a las víctimas mediante la acción y no solo el testimonio del duelo. Ese año la marcha fue brutalmente reprimida y criticada desde las organizaciones de DD.HH.

 

 

El quedar anclado en esta cultura de la muerte dificulta proyectarse nuevamente al futuro. En lugar de establecer una memoria sobre las luchas, se elabora una memoria fúnebre sobre los cuerpos inertes y inermer. La sola etiqueta: marcha al revés, genera preguntas, temores y suspicacias, sobretodo entre quienes se consideran con más “propiedad” sobre la fecha y conmemoración en cuestión.

 

Radio TV Liberación Miguel Enríquez respetando los acuerdos, adhiere a esta nueva versión de la marcha al revés, entendiendo la legitimidad de romper con la cultura de la derrota, saliendo al paso a los sectores reformistas que durante los gobiernos de la ex Concertación fueron negociando el 11 de septiembre, para trasladar su conmemoración  reguladas de domingo.


Es así, que una parte de esa izquierda chilena que ha desarrollado su política en torno al testimonio de la dictadura, debería mirar con más audacia lo que las nuevas generaciones de trabajadores y jóvenes proponen. No se trata de olvidar ni dejar de conmemorar las vidas de quienes aún no aparecen o fueron abatidos por la bota militar. Se trata de reconocer que acá no se han acabado los sueños ni las demandas de un pueblo que lucha diariamente por ser digno, tal como lo hicieron las víctimas de la dictadura. Estar presente en las luchas sociales, estudiantiles, de los trabajadores, de los pobladores…hoy aquellos que caminan con visiones de instalar, lo que no se tiene aquello que solo está en sus mentes y se lanzan en el tareismo, sin construir desde la realidad objetiva, aportando a la necesaria rearticulación revolucionaria.

El primer pilar de la rebeldía, el más inmediato, lo constituye la propia vida de los sujetos. Cada vida está cruzada por experiencias, afectos, seres queridos, acontecimientos y aprendizajes, que marcan de forma profunda a los individuos. Sin llegar a determinarlos, conforman, por lo menos, la materia prima a partir de la cual los sujetos fabrican su identidad, sus proyectos y su postura frente al mundo. Como opción personal, la rebeldía encuentra aquí también sus raíces más hondas.

La práctica revolucionaria exige y permite el desarrollo de ciertos valores entre los sujetos. No es solo la sociedad del futuro la que provee de valores a los sujetos rebeldes; sino que es también la lucha en el presente la que les impone el desarrollo de cualidades especiales. La lucha armada, el enfrentamiento constante con el enemigo, requieren del desarrollo de cualidades y valores especiales. El sacrificio, la entrega personal, el valor, y la constancia, son cualidades “combativas”, “épicas”. Muy distintas, por ejemplo, a las cualidades más “maquiavélicas” que debe desarrollar un político tradicional.

El sacrificio, la entrega personal, el valor, y la constancia, son cualidades “combativas”, “épicas”. Muy distintas, por ejemplo, a las cualidades más “maquiavélicas” que debe desarrollar un político tradicional. Acerca de las condiciones que debe reunir el ejército revolucionario, Mao afirma que es necesario “Poner en pleno juego nuestro estilo de lucha: valentía en el combate, espíritu de sacrificio, desprecio de la fatiga y tenacidad en los combates continuos”. Guevara, en tanto, insiste en el ascetismo, la entrega absoluta a la causa revolucionaria, y el sacrificio personal que debe caracterizar al guerrillero.

Los andamios de la rebeldía cuentan con más travesaños que los de la tradición política, que hoy parecen tan inestables (mohosos, dirían algunos), y sobre ellos todavía puede seguir construyéndose un proyecto alternativo. De ahí que, como construcción histórica, la rebeldía no sea una obra ya acabada…

La memoria es, de seguro, uno de los “travesaños” más firmes. Y tiene, por lo demás, una notable propiedad regeneradora. Si los jóvenes de los ‘80 pudieron construir su rebeldía sobre las memorias negativas del fracaso de la UP y de la vida en dictadura; la memoria de su propia lucha, con derrota política incluida, también sirve de base para nuevas proyecciones. Gracias al poder interpretativo de la memoria, la rebeldía traspasa los márgenes del momento histórico en que se desarrolló, para encontrar anclas en el pasado y sembrar semillas en el futuro.

Es sobre estos andamios, que hoy los rebeldes continúan construyendo su rebeldía. Manteniendo elementos de la tradición política (ninguno de ellos descarta la ideología que dio fundamento a su accionar, ni reniega de plano de la lucha armada); conservando y reinterpretando la memoria de sus luchas; y sustentándose en las prácticas más concretas de la ética y la identidad rebeldes por ellos gestadas, los sujetos siguen tratando de levantar su proyecto revolucionario. Con menos certezas que antes, pero, en contrapartida, con mayor flexibilidad, los rebeldes buscan cómo mantener en circulación, en la realidad presente, dicho proyecto.

Manteniendo elementos de la tradición política (ninguno de ellos descarta la ideología que dio fundamento a su accionar, ni reniega de plano de la lucha armada); conservando y reinterpretando la memoria de sus luchas; y sustentándose en las prácticas más concretas de la ética y la identidad rebeldes por ellos gestadas, los sujetos siguen tratando de levantar su proyecto revolucionario. Con menos certezas que antes, pero, en contrapartida, con mayor flexibilidad, los rebeldes buscan cómo mantener en circulación, en la realidad presente, dicho proyecto.

Circulación que es puesta en marcha desde los actuales espacios de sociabilidad y organización- subterráneos, espontáneos, cotidianos, horizontales, etc.- donde distintas generaciones se encuentran para reafirmar una identidad que se resiste a ser absorbida o aplastada por la cultura oficial. Frente a los valores (o anti valores), el discurso, las representaciones simbólicas, la historia, etc., que la cultura oficial presenta e impone como los únicos válidos; los sujetos esgrimen una cultura rebelde o de resistencia. Mientras la cultura oficial se impone en el escenario iluminado de lo institucional; la cultura rebelde se mueve soterrada, pero insistentemente, por los más variados cauces de expresión y acción: “(…) podemos decir que, en la lucha simbólica, los dominados pierden de entrada, y los dominantes no tienen nunca ganada la partida: para ganar deberían ganarla definitivamente.

Asumiendo una memoria, recogiendo y practicando unos valores, y defendiendo una identidad, los sujetos construyen y reconstruyen una cultura rebelde; salvando así del derrumbe absoluto a la posibilidad, siempre abierta, de seguir proyectándose a un futuro distinto al trazado por la cultura oficial. De ahí la importancia de la marcha al revés, que no obedece a posturas de caudillismo, o posiciones personales de quienes buscan legitimarse y posicionarse desde el tareismo. Leer más “La Marcha al revés en su contexto histórico”

La dualidad oportunista del partido comunista chileno

COAPO

En la primera semana de abril, en Lima se llevó a lugar un encuentro de partidos comunistas de América Latina. Habían pasado 43 años de la última reunión continental en La Habana de junio de 1975, en un contexto histórico de regímenes dictatoriales en la región.

El encuentro de Lima quedaron en evidencia la crisis ideológica del partido comunista chileno, representado en la reunión por Juan Gajardo Encargado Nacional de Organización, miembro de la Comisión Política del PCCH.

Los comunistas chilenos por intermedio de Gajardo, durante los tres días del encuentro se enfocó en defender el legado de Michelle Bachelet. A justificar la alianza política con el PDC y la proyección de la NM. Con una postura cercana al Polo progresista del Foro de Sao Paulo, donde predomina los lineamientos socialdemócrata.

Si bien, criticaron el modelo neoliberal y compartieron las posturas de los demás representantes comunistas. 

 

En el referido encuentro de partidos comunistas, se podría decir que fue un intento serio de unificar criterios políticos en la región. Con una contradicción de fondo representada por la dualidad del partido comunista chileno.

«” Los compañeros del Partido Comunista de México, a través de su publicación, ha dado a conocer un hecho de importancia. Después de 45 años, se ha realizado la reunión de Partidos Comunistas de América Latina. Si bien, al parecer, no están todos los partidos de los países latinoamericanos, el encuentro sin duda es un avance en el necesario reagrupamiento de las fuerzas de izquierda en momentos de un incremento de la agresividad del imperialismo yanki. Sin embargo hay contradicciones de fondo en dicho encuentro, las cuales fueron expuestas en el encuentro por el partido comunista mexicano.


http://www.comunistas-mexicanos.org/partido-comunista-de-mexico/2182-importante-y-trascendental-iniciativa-de-los-comunistas-peruanos 


Desde la posición  chilena, en cuanto al comportamiento del Partido Comunista de Chile, la verdad es que no calza las resoluciones del Encuentro Continental con la práctica, reciente, la táctica y la estrategia defendida por el PC de Chile. 


Es así, en el encuentro se hace un ataque a las fuerzas socialdemócratas que se define como defensoras del capitalismo en Chile; el Partido Comunista, desde comienzo de los 90s busco una alianza con la concertación, son las mismas fuerzas socialdemócratas que el encuentro se critica, pasando por pactos por omisión para luego ser parte del gobierno en la Nueva Mayoría. Es más, no hace muchos, el Partido Comunista a través de uno de sus máximos dirigentes señalaba que el Partido Comunista tenía una coincidencia estratégica con la Democracia Cristiana Chilena y en la actualidad han señalado que para la configuración de una nueva alianza progresista amplia es indispensable el concurso de la Democracia Cristiana. Tanto los partidos socialdemócratas chilenos como la democracia cristiana criolla no sólo ha defendido el capitalismo en Chile, sino que han sido los pilares fundamentales en la consolidación del neoliberalismo en nuestro país. Han sido estos los pilares que han sido permanentemente agresivos con los procesos populares y revolucionarios de Venezuela y Cuba y que han llamado insistentemente en desconocer y tratar de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro apoyando una posible intervención Norteamérica.


Esa inconsistencia del Partido Comunista de Chile, de tener una posición a nivel internacional y otra diferente a nivel nacional puede ser considerado, con justa razón, no tan sólo una muestra de una profunda contradicción político-ideológica no resuelta sino también por un claro oportunismo. Desde los medios institucional del PCCH se han limitado a reproducir un comunicado oficial, sin abordar los temas tratados en el encuentro. 


La rearticulación de espacios de convergencia de las fuerzas revolucionarias que adquieren al marxismo-leninismo, es su multiplicidad de expresiones, debe ser en torno a la coherencia entre lo que se dice y con lo que se hace de lo contrario el esfuerzo desplegado por quiénes legítima y honestamente hacen los esfuerzos, y que abrazan objetivos revolucionarios genuinos caerán indefectiblemente en el vacío y en la acumulación de documentos sin que ellos conduzcan al proletariado a la revolución de los conflictos “»

Hoy el mismo partido comunista chileno, que en la reunión de Lima se manifestaba contrario a los tratados de libre comercio impulsados desde el fondo Monetario, votando  a favor en el Congreso para actualizar el TLC, favoreciendo a las empresas canadienses en la explotación minera. 

Hoy el PCCH busca retomar su influencia en los movimientos sociales, estudiantiles y ampliar sus alianzas con sectores que se definen ideológicamente de izquierda. 


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